Facundo Araoz, titular de Velitec, y Gastón Roma, dirigente del PRO fueguino, constituyeron Lago Fuego Services S.R.L., una sociedad con objeto hidrocarburífero. La información reproduce de manera 100% fiel lo planteado por Gamera en su podcast, a partir de la transcripción del episodio emitido ayer.
La creación de una nueva sociedad vinculada al negocio hidrocarburífero volvió a poner el foco sobre el esquema de operación de las áreas que YPF dejó en Tierra del Fuego y que quedaron bajo la órbita de Terra Ignis.

Según informó Gamera en su podcast, en el Boletín Oficial fue publicada la constitución de Lago Fuego Services S.R.L., una firma integrada por Facundo Araoz y Gastón Roma. El primero es titular de Velitec, la empresa privada asociada a Terra Ignis para operar áreas hidrocarburíferas provinciales. El segundo es dirigente del PRO fueguino y exdiputado nacional por ese espacio.
El nombre de la nueva firma no pasa inadvertido. Lago Fuego es también una de las áreas hidrocarburíferas que aparecen dentro del esquema Terra Ignis-Velitec.
De acuerdo con la información difundida por Gamera, Araoz posee el 90% del capital social de Lago Fuego Services, mientras que Roma cuenta con el 10%. Sin embargo, la gerencia titular quedó en manos de Roma, con Araoz como gerente suplente.
El objeto social de la empresa también resulta relevante para el contexto en el que aparece. Lago Fuego Services puede dedicarse a tareas de exploración y extracción de hidrocarburos, estudios geológicos, perforación, mantenimiento de pozos, reparación de válvulas, limpieza de instalaciones, soldaduras, montajes, construcción de instalaciones auxiliares y tendido de líneas, entre otras actividades vinculadas al funcionamiento de un yacimiento petrolero.
La sociedad declara un capital de 60 millones de pesos, dividido en 60 mil cuotas. Araoz suscribió 54 mil cuotas, equivalentes al 90%, y Roma 6 mil cuotas, equivalentes al 10%. En una primera etapa se integró el 25% del capital, es decir 15 millones de pesos, y el resto quedó comprometido a integrarse en un plazo de dos años.
Para una operación hidrocarburífera de escala, ese capital no representa por sí mismo una estructura robusta. Pero sí puede alcanzar para conformar una herramienta jurídica, inscribirse como proveedora, facturar servicios, alquilar equipos o participar en tareas específicas dentro de una operación mayor.
La aparición de Lago Fuego Services se da en un momento sensible. Tras la salida de YPF de yacimientos maduros, la provincia quedó frente al desafío de sostener la producción, conservar empleo, ordenar pasivos, contratos, proveedores, pozos e instalaciones. Terra Ignis asumió ese rol como empresa estatal y luego avanzó en una asociación con Velitec para dar continuidad operativa a las áreas.
En ese escenario, la creación de una empresa de servicios controlada mayoritariamente por el mismo empresario que encabeza la operadora abre una pregunta concreta: si Velitec opera junto a Terra Ignis, ¿podría contratar a Lago Fuego Services?
Desde el punto de vista empresarial, una operadora puede subcontratar servicios para mantenimiento, transporte, logística, soldaduras, residuos, alquiler de equipos o tareas de campo. La subcontratación no constituye por sí misma una irregularidad. El punto crítico aparece si esa contratación se da entre empresas vinculadas.
Si Araoz participa del lado de la operación, a través de Velitec, y al mismo tiempo controla una empresa que podría prestar servicios dentro de esa misma operación, el asunto deja de ser solamente técnico. También involucra criterios de transparencia, control de costos y resguardo de activos públicos.

En el medio está Terra Ignis, una empresa estatal provincial. Por eso, ante una eventual contratación entre firmas vinculadas, la provincia debería contar con información completa, autorizaciones claras y mecanismos de control que permitan verificar condiciones, precios de mercado y posibles conflictos de interés.
La creación de Lago Fuego Services incorpora un dato nuevo a un proceso que ya venía generando tensiones con contratistas y proveedores tras la salida de YPF y el desembarco de Velitec.
Gamera también recordó que Agenda Malvinas había vinculado tiempo atrás a Roma como intermediario de Gazprom, la empresa petrolera rusa que, según esa publicación, habría buscado quedarse con pozos que dejaba YPF.
El dirigente del PRO, que luego de un período de disputas internas quedó al frente de la conducción provincial de ese espacio, también defendió la modificación de la ley de salmonicultura y fue mencionado como vocero de una empresa noruega que proyecta una producción bajo sistema RAS en el norte de Tierra del Fuego.
La pregunta de fondo es cómo se reordena el negocio petrolero fueguino después de la salida de YPF. Si se busca reducir costos para hacer viable la operación, si se reemplaza parte de la red tradicional de contratistas, si se crea una estructura más eficiente o si el esquema termina concentrando cada vez más decisiones alrededor de los mismos nombres.
Por ahora, Lago Fuego Services aparece como una nueva pieza dentro de ese tablero. Una pieza legalmente constituida, pero políticamente sensible por el momento en que surge, por su objeto social, por el nombre elegido y por la relación directa de su socio mayoritario con la operadora privada que trabaja junto a Terra Ignis.