El operativo incluye 150 trampas en sectores de la periferia de la ciudad, Playa Larga y el Parque Nacional Tierra del Fuego. La investigación por el caso Hondius sigue abierta y hasta ahora no hay una confirmación oficial sobre el origen del brote.
El Ministerio de Salud de Tierra del Fuego y especialistas del Instituto Malbrán iniciaron un operativo de vigilancia epidemiológica para detectar una posible circulación de hantavirus en roedores silvestres de Ushuaia. El trabajo incluye la instalación de 150 trampas en distintos sectores de la periferia de la ciudad, la reserva protegida de Playa Larga y el Parque Nacional Tierra del Fuego.

El procedimiento se desarrolla en el marco de la investigación vinculada al brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius, que había partido desde Ushuaia y quedó bajo seguimiento sanitario internacional tras la confirmación de contagios y fallecimientos entre pasajeros.
La investigación todavía no tiene una conclusión oficial sobre el origen del brote. En las últimas semanas, Tierra del Fuego quedó en el centro de la atención por haber sido el último puerto de salida del buque, aunque las autoridades provinciales vienen remarcando que no hay casos autóctonos registrados en la provincia desde que la hantavirosis fue incorporada al sistema nacional de notificación obligatoria, en 1996.
A la vez, nuevos datos publicados por La Nación sobre el viaje previo de la primera pareja afectada sumaron elementos al análisis epidemiológico. Según esa reconstrucción, los turistas neerlandeses habían recorrido distintas provincias del norte argentino y permanecieron casi dos semanas en Neuquén antes de llegar a Ushuaia y embarcar en el Hondius. Ese dato refuerza que la trazabilidad del brote sigue abierta y que la investigación no se limita a la breve estadía de los pasajeros en la capital fueguina.
Las tareas en territorio fueguino son desarrolladas por científicos del Servicio de Biología Molecular del Malbrán, Laboratorio Nacional de Referencia para hantavirus, junto a equipos de la Dirección General de Epidemiología y Salud Ambiental del Ministerio de Salud de Tierra del Fuego, la Secretaría de Ambiente provincial y personal de la Administración del Parque Nacional Tierra del Fuego.
Durante la primera jornada de trabajo, las trampas fueron distribuidas en sectores estratégicos definidos según criterios ecológicos y epidemiológicos. Los operativos comenzaron en áreas del Parque Nacional Tierra del Fuego y también incluyeron la reserva protegida de Playa Larga.
Tres biólogos del Instituto Malbrán encabezan el trabajo técnico junto a profesionales fueguinos. Las trampas utilizadas son dispositivos metálicos de aproximadamente 15 centímetros de largo por 5 centímetros de alto y ancho, diseñados para la captura segura de pequeños mamíferos.
Cada mañana, durante tres días, los equipos científicos realizarán el relevamiento de los puntos de captura. En caso de obtener ejemplares, serán trasladados a un laboratorio de campaña acondicionado, donde se llevarán adelante procedimientos de identificación de especies y toma de muestras biológicas de sangre y tejidos.
Para estas tareas, los profesionales trabajan con equipos de protección personal de alta complejidad, entre ellos mamelucos descartables, guantes, protección ocular, mascarillas de alta eficiencia, sistemas de respiración autónoma y equipamiento específico destinado a minimizar riesgos durante la manipulación de animales y muestras potencialmente infectadas.
Las muestras obtenidas serán posteriormente enviadas al Laboratorio Nacional de Referencia para hantavirus del Instituto Malbrán, en Buenos Aires. Allí se realizarán estudios serológicos, análisis moleculares mediante RT-PCR y otros procedimientos vinculados a la investigación sanitaria, ambiental y científica.
Desde el Ministerio de Salud provincial destacaron que el operativo conjunto permitirá fortalecer la vigilancia epidemiológica y generar información clave para el seguimiento sanitario y ambiental vinculado al hantavirus en la región.