La plataforma implementada en Tierra del Fuego por la empresa IT Consult SA, registra un tiempo promedio de espera de cuatro minutos y más del 97% de resolución sin derivación presencial. Desde la coordinación médica remarcan que el sistema busca acortar demoras, evitar traslados innecesarios y complementar la atención tradicional, no reemplazarla.

En Tierra del Fuego, la telemedicina empieza a ocupar un lugar cada vez más visible dentro del sistema de salud. El servicio implementado para afiliados de OSEF ya brindó atención efectiva a 5.821 pacientes, con un tiempo promedio de espera de alrededor de cuatro minutos.


El dato surge del balance realizado por Bianca Macarena Villar, de coordinación médica, quien explicó que la plataforma fue pensada como una herramienta para responder a problemas concretos: demoras prolongadas en la asignación de turnos, dificultades de acceso por las grandes distancias geográficas y limitaciones en la disponibilidad de profesionales.

“La implementación de telemedicina permite acortar significativamente los tiempos de espera, brindar una primera respuesta médica oportuna y resolver gran parte de las consultas de forma inmediata”, señaló Villar. Según explicó, el objetivo es evitar traslados innecesarios y, al mismo tiempo, descomprimir el sistema de atención presencial.

El servicio, utilizado por afiliados de OSEF, permite realizar consultas médicas online y acceder a prestaciones como recetas digitales, órdenes médicas, certificados, historia clínica y seguimiento de pacientes. La modalidad comenzó a incorporarse en la provincia en noviembre de 2023, con atención todos los días de la semana, durante las 24 horas.

Según precisó Bianca Macarena Villar, de coordinación médica, “desde el inicio del servicio se brindó atención efectiva a 5.821 pacientes, con un tiempo promedio de espera de aproximadamente 4 minutos”. Además, indicó que “más del 97% de las consultas se resuelven sin necesidad de derivación presencial”, lo que marca un alto nivel de respuesta para consultas de baja complejidad.

La especialidad más demandada es clínica médica, seguida por consultas de baja complejidad y controles evolutivos. En la práctica, el sistema aparece especialmente orientado a situaciones de demanda espontánea: “cuadros respiratorios leves, síntomas gastrointestinales, infecciones comunes, renovación de recetas y solicitud de estudios”, detalló Villar.

También resulta útil para pacientes que requieren seguimiento o que enfrentan mayores dificultades para acceder a una consulta presencial. En ese sentido, la coordinadora médica señaló que la telemedicina “resulta clave para pacientes con enfermedades crónicas que requieren seguimiento, personas con movilidad reducida o que residen en zonas alejadas”.

Para Tierra del Fuego, ese punto no es menor. En un territorio donde un turno, una consulta o una derivación pueden implicar traslados, tiempos de espera y dificultades logísticas, la posibilidad de resolver una consulta desde el domicilio puede representar una diferencia concreta para muchas familias. “La telemedicina mejora el acceso, reduce tiempos y facilita la continuidad del cuidado”, resumió Villar.

Desde la coordinación médica mencionan, por ejemplo, casos cotidianos de pacientes con cuadros gripales, síntomas gastrointestinales o necesidad de medicación habitual, que de otro modo podrían derivar en traslados o en una mayor demanda sobre las guardias. “Diariamente se resuelven consultas de pacientes con cuadros gripales, síntomas gastrointestinales o necesidad de medicación habitual, que de otro modo implicarían traslados o saturación de guardias”, explicó.

Como caso frecuente, Villar mencionó que “pacientes con síndrome gripal leve reciben evaluación, indicaciones y tratamiento en pocos minutos, evitando esperas prolongadas y exposición innecesaria, con resolución completa desde el domicilio”.

Sin embargo, el alcance de la telemedicina también tiene límites. Villar remarcó que “la telemedicina no reemplaza la atención presencial cuando se requiere examen físico, estudios complementarios urgentes o ante signos de alarma”. En esos casos, la derivación se define por criterio médico.

También se indica atención presencial cuando el cuadro presenta gravedad, cuando no hay respuesta al tratamiento inicial dentro de las primeras 24 o 48 horas, cuando aparecen nuevos síntomas o cuando el profesional considera que la evaluación remota no alcanza para resolver el caso. “Se define derivación presencial en casos de gravedad, falta de respuesta al tratamiento inicial dentro de las 24-48 horas, aparición de nuevos síntomas o cuando el criterio médico lo considera necesario”, precisó.

La telemedicina no busca sustituir al sistema tradicional, sino funcionar como una primera puerta de acceso, especialmente para consultas frecuentes, controles, orientación médica y situaciones que no requieren una intervención inmediata en consultorio o guardia. En palabras de Villar, el sistema apunta a garantizar “una adecuada complementariedad entre la atención digital y el sistema tradicional”.

En un sistema de salud atravesado por demanda creciente, tiempos de espera y desigualdades territoriales, la experiencia abre una discusión más amplia: cómo integrar herramientas digitales sin perder calidad médica, cómo ordenar las derivaciones y cómo garantizar que la tecnología mejore el acceso sin convertirse en una barrera más.

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