El foro organizado por FINNOVA convocó a más de 400 asistentes durante la XXXVII RAPAL. La jornada incluyó presentaciones científicas, una muestra histórica y stands de 18 empresas e instituciones vinculadas con la actividad antártica.

La cooperación científica y logística entre los países de la región fue uno de los ejes del Foro de Ciencia, Logística e Innovación Antártica, realizado el miércoles 7 de octubre en el Salón Magallanes del Arakur Ushuaia Resort & Spa. El conversatorio reunió a representantes de los programas antárticos de Argentina, Chile, Perú, Colombia, Brasil, Ecuador, Uruguay y Venezuela.


El encuentro se desarrolló en el marco de la XXXVII Reunión de Administradores de Programas Antárticos Latinoamericanos (RAPAL), un espacio de coordinación regional para la investigación y las operaciones en la Antártida. Ese mismo día sesionaron sus comisiones de Asuntos Científicos, Ambientales y Técnicos (CACAT) y de Asuntos Operativos y Logísticos (CAOL).

La programación estuvo organizada en siete bloques y comenzó a las 18 con la apertura de FINNOVA, que coorganiza la RAPAL en Ushuaia en articulación con la Dirección Nacional del Antártico (DNA).

Luego se presentó PolarUsh, el Clúster Polar Ushuaia. Esta red agrupa a más de quince empresas e instituciones, junto con la Universidad Nacional de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur (UNTDF) y el CADIC-CONICET, con una estrategia común para ampliar la participación fueguina en las operaciones antárticas.

Tras el conversatorio de los ocho programas regionales, se realizaron tres presentaciones técnicas. La primera correspondió a NUTEC Plastics, una iniciativa del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) para estudiar la contaminación por plásticos.

A continuación, Nunatak presentó su trabajo en el desarrollo de bioinsumos a partir de microorganismos asociados al pasto antártico, que incluye la primera bioprospección en la isla de Tierra del Fuego.

Por su parte, INVAP expuso sus aportes a la actividad antártica, desde la instalación de un radar primario en el rompehielos Almirante Irízar hasta el uso de los satélites SAOCOM para planificar la navegación. El último bloque estuvo destinado a las conclusiones y al intercambio entre participantes.

El espacio denominado Networking Polar permitió conocer proyectos y servicios relacionados con operaciones marítimas y aéreas, salud, equipamiento, gestión de residuos e investigación científica. Los asistentes pudieron conversar con los equipos de los stands y explorar posibilidades de colaboración.

Participaron PolarUsh; Arakur Ushuaia Resort & Spa; Zero Antartic Logistic SA; Volar SA Heli Ushuaia; South American Shipping; UNTDF; Ushuaia Shipping; Clínica San Jorge; COASA; Poncho Compliance Solutions; Delver Agents; APAL; Destino Sustentable; Konrad Adenauer Stiftung, fundación alemana de cooperación internacional; INVAP; CADIC; Celentano / Surtrucks y ENPA.

La Muestra Antártica, en tanto, exhibió piezas de más de un siglo de exploración, desde la expedición de Otto Nordenskjöld de 1901-1903 hasta campañas científicas argentinas. Incluyó herramientas, utensilios, instrumentos y materiales recuperados del refugio de isla Cerro Nevado, donde el alférez José María Sobral vivió y trabajó junto al equipo sueco.

También se expusieron magnetómetros, sensores, anemómetros y documentación técnica utilizados en campañas argentinas.

La RAPAL regresó a Ushuaia después de treinta años. La ciudad cuenta con infraestructura portuaria y presencia científica, como la del CADIC-CONICET, y es el punto de partida de más del 90% del turismo antártico, según la información difundida por FINNOVA.

Entre las empresas presentes estuvo HeliUshuaia, de Volar SA, que cuenta con autorización de la Dirección Nacional del Antártico para realizar catorce vuelos a la Antártida esta temporada, destinados a la capacitación de pilotos y a operaciones sanitarias y de socorro.

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