El cierre formal de la Campaña Antártica de Verano 2025-26 puso fin a una operación de más de cuatro meses en la que el rompehielos ARA “Almirante Irízar” abasteció bases, relevó dotaciones, transportó más de 2.400 personas y sostuvo tareas científicas en el continente blanco. “La campaña antártica no es tan solo una operación logística”, señalaron durante la ceremonia oficial.


La Campaña Antártica de Verano 2025-26 tuvo este 14 de abril su cierre oficial en el Apostadero Naval Buenos Aires, después de más de cuatro meses de despliegue logístico, operativo y científico en el continente blanco. Según informó Gaceta Marinera, portal oficial de noticias de la Armada Argentina, la campaña marcó la finalización del reabastecimiento de bases y del relevo de dotaciones antes del invierno.

El acto de cierre funcionó como balance final de una operación que tuvo como eje al rompehielos ARA “Almirante Irízar”, que días antes había regresado a Buenos Aires tras completar su participación en la campaña. En su arribo, una de las escenas destacadas fue el reencuentro entre los tripulantes y sus familias, en una jornada que también recibió a las autoridades del Comando Conjunto Antártico.


De acuerdo con la información oficial, el “Irízar” navegó durante 130 días y recorrió 33.000 millas náuticas. Con apoyo de helicópteros Sea King de la Segunda Escuadrilla Aeronaval, que realizaron más de 500 horas de vuelo, y de los avisos ARA “Puerto Argentino” y ARA “Bahía Agradable”, el buque efectuó el abastecimiento de más de 580 toneladas de carga, entre víveres, combustible y materiales de construcción, además del traslado de más de 2.400 personas.

La campaña permitió sostener la operatividad de las siete bases antárticas permanentes del país —Orcadas, San Martín, Esperanza, Carlini, Petrel, Marambio y Belgrano II— y también la apertura de las bases temporarias Brown, Primavera y Melchior. A lo largo de tres etapas, el rompehielos realizó tareas de transporte, logística interbases y apoyo científico, con respaldo también del buque logístico ARA “Patagonia”.


Entre los trabajos mencionados por Gaceta Marinera aparece el avance de la segunda fase del plan de desarrollo de la Base Antártica Conjunta Petrel, la continuidad del proyecto científico-espacial de la CONAE en Belgrano II para la construcción de una estación terrena, y tareas de reabastecimiento y puesta en valor del refugio naval “Bahía Dorian”. También se dio continuidad al plan de mantenimiento del balizamiento antártico en apoyo al Servicio de Hidrografía Naval.

La actividad científica ocupó un lugar relevante dentro de la campaña. La Armada informó que el Instituto Antártico Argentino llevó adelante 56 proyectos de investigación, mientras que a bordo del “Irízar” investigadores de la Fundación Cethus desarrollaron el proyecto IWC SORP para evaluar la distribución, diversidad y uso del hábitat de cetáceos en aguas antárticas. Además, en el marco del programa internacional ARGO y del Sistema Integrado de Observación de los Océanos, se lanzaron boyas perfiladoras para monitorear en tiempo real temperatura y salinidad hasta los 2.000 metros de profundidad.

En el balance oficial también se destacó la consolidación de Petrel como nodo logístico y científico estratégico, el inicio de un puente aéreo hacia el continente antártico y la reanudación, después de 29 años, de las inspecciones argentinas sobre buques pesqueros en aguas antárticas.

Durante la ceremonia, el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas Vicealmirante Marcelo Alejandro Dalle Nogare resumió el sentido que el Gobierno nacional y la Armada le atribuyeron a la campaña: “La campaña antártica no es tan solo una operación logística, es una expresión concreta de soberanía, una afirmación de presencia permanente y un compromiso con la ciencia, la cooperación y la defensa de nuestros intereses nacionales”.

Con información provista por Gaceta Marinera, portal oficial de noticias de la Armada Argentina

Deja tu comentario