Lucas Di Caro, joven de El Calafate, participó de la audiencia pública por la modificación de la ley y cuestionó el intento de modificar la Ley de Glaciares. Planteó que el agua y los ecosistemas no pueden quedar sujetos a intereses económicos.

Mientras vuelve a discutirse la protección de los glaciares, desde El Calafate llegó una intervención directa. Lucas Di Caro tomó la palabra en una audiencia pública y puso en palabras una preocupación que en la provincia se siente cerca.

“Los glaciares son reservas de agua fundamentales para la vida, la producción y el futuro”, expresó.

Di Caro puso el foco en el contexto actual. “En un escenario de cambio climático, la protección no puede flexibilizarse”. Retomó además advertencias de organizaciones ambientales y cuestionó que se avance sin medir impactos a futuro.

Pero su intervención no quedó en lo técnico. Apuntó a lo que —según planteó— está detrás del debate. “Hay intereses económicos de sectores que buscan avanzar sobre zonas donde hoy no está permitido”. Y agregó que “esto no beneficia a ningún argentino, es únicamente económico y para unos pocos”.

“Cuando un glaciar se pierde, no hay manera de recuperarlo”, advirtió. Por eso defendió la ley vigente que “no prohíbe el desarrollo, fija límites para evitar daños irreversibles. Tenemos que ser inflexibles en esto”.


También cruzó la discusión con la realidad social y se preguntó: “¿Tiene sentido discutir si entregamos las reservas de agua dulce cuando hay gente que no tiene para comer?”.

Hacia el final, llamó a involucrarse y defender los recursos naturales. Cuestionó las restricciones en la audiencia pública y pidió que se escuche a quienes quieren participar. “Las reservas de agua dulce van a valer oro”, dijo. “Y lo que hagamos hoy va a impactar en las generaciones que vienen”.

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