En Río Gallegos, donde el viento es el que manda y las distancias siempre juegan su propio partido, hubo semanas en que el tiempo se volvió un insumo más. Durante el cierre del aeropuerto, garantizar estudios oncológicos de alta complejidad en el Centro de Medicina Nuclear y Radioterapia Patagonia Austral (CEMNPA) implicó trabajar contra un reloj implacable.

110 minutos: el tiempo en que el radiofármaco 18F-FDG pierde la mitad de su efectividad

Ese insumo, producido en Buenos Aires, tenía que cruzar el país y llegar a la capital santacruceña sin margen para el error. Con la pista del aeropuerto de Río Gallegos inhabilitada por obras, la logística se volvió casi quirúrgica: vuelos operando desde Puerto Santa Cruz, traslados articulados con Aeronáutica, coordinación constante con el Ministerio Secretaría General de la Gobernación y un equipo médico preparado para recibirlo apenas aterrizara. Del otro lado, pacientes esperando diagnósticos que guían tratamientos decisivos.

El operativo que puso a prueba a todos

La ministra Secretaria General de la Gobernación, Soledad Boggio, asumió el 20 de noviembre y, en sus palabras, “a las 24 horas ya estaba interiorizándome de la situación”. Al recibir la noticia de que había pacientes en lista de espera por falta de radiofármacos, reunió a Aeronáutica y al CEMNPA para entender los tiempos, riesgos y alternativas. “La logística tiene que ser milimétrica, porque cada minuto que pasa estos radiofármacos pierden un porcentaje muy alto de efectividad”, explicó Boggio en diálogo con la Radio Provincia de Santa Cruz.

atención oncológica en Río Gallegos


El Pilatus provincial despegó desde Puerto Santa Cruz, aterrizó en San Fernando para retirar el insumo del laboratorio BACOM y regresó al sur. En paralelo, una avioneta del aeroclub de Piedra Buena se sumó al tramo final hasta Río Gallegos. “En el primero hubo mucha ansiedad hasta que vi cruzar la avioneta por la ría”, contó Boggio. Una ambulancia del CEMNPA ya esperaba para completar el último tramo. El insumo llegó a tiempo y los estudios pudieron realizarse ese mismo día.

Pocas horas después organizaron un segundo operativo con idéntica precisión. En ambos casos, los pacientes fueron convocados antes del despegue del avión para evitar demoras.


El CEMNPA es el único centro de estas características en la Patagonia Austral

Sus estudios PET/CT y de cámara gamma permiten detectar la localización del cáncer, evaluar la efectividad de los tratamientos y atender enfermedades cardiológicas, renales y tiroideas. La Dra. Nora Díaz, jefa del Servicio de Medicina Nuclear, ya había explicado que el flúor 18 “marca la diferencia en el abordaje de patologías muy complejas” y que retrasar esos diagnósticos implica perder tiempo valioso para los pacientes.

atención oncológica en Río Gallegos


Mientras continúa la obra del aeropuerto, los operativos se repiten de manera sostenida. Y ya planifican la etapa siguiente. “Los vuelos sanitarios o humanitarios van a empezar a traer de manera habitual las drogas para que el CEMNPA pueda ponerse al día lo antes posible”, adelantó Boggio.

Para Boggio, lo que ocurrió en estas semanas es una muestra una forma de trabajo que llegó para quedarse. “Estamos satisfechos, funcionó todo como debía ser” dijo. También destacó el compromiso del CEMNPA: “Antes de que despegue el Pilatus, ellos ya estaban llamando a los pacientes para que empiecen a prepararse”. Y aseguró que la articulación con el equipo de Salud seguirá activa incluso “más allá de la apertura (del aeropuerto) todos los vuelos sanitarios o humanitarios van a empezar a traer de manera habitual y periódica las drogas para que se puedan poner al día lo antes posible”.

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