El encuentro reunió este 3 y 4 de junio en Buenos Aires, cine de naturaleza, ciencia y conservación, con historias del mar, la selva, los glaciares y el altiplano. En su primera edición, el Sudamérica Salvaje Fest dejó planteado un nuevo punto de encuentro para la conversación ambiental en la región.

Sudamérica Salvaje Fest tuvo su primera edición en el Teatro del Globo de Buenos Aires con dos jornadas que reunieron cine de naturaleza, documentales de impacto, charlas ambientales y encuentros con organizaciones y referentes de la conservación. La programación combinó películas internacionales, producciones argentinas y sudamericanas, conversaciones con realizadores y espacios de divulgación sobre algunos de los principales desafíos ambientales del continente.


El festival abrió con la llegada del Ocean Film Festival World Tour, con historias atravesadas por el mar, la vida marina, la aventura y la conservación. Luego continuó con una selección de películas vinculadas a problemáticas sudamericanas como el retroceso de los glaciares, la protección del pez guitarra, la crisis del Lago Poopó, el litio en el altiplano y la aparición de más de 2.500 ballenas sei en el Golfo San Jorge.

Durante las dos jornadas también hubo conferencias sobre tiburones del Mar Argentino, pesca de arrastre, Áreas Marinas Protegidas, transparencia pesquera, conservación de la selva misionera y el rol ecológico de pumas y yaguaretés. Así, el festival logró reunir en una misma programación al océano, la montaña, la selva y los grandes territorios sudamericanos, con una idea común: conocer para conservar.

Sudamérica Salvaje Fest reunió cine de naturaleza, ciencia y conservación en el Teatro del Globo de Buenos Aires


Dentro de esa agenda amplia, la Patagonia Azul tuvo un lugar central. El Mar Argentino, el Golfo San Jorge y la biodiversidad marina aparecieron en películas, charlas y testimonios que pusieron en primer plano la necesidad de producir conocimiento, contar buenas historias y acercar la conservación a nuevos públicos.

Uno de los ejes más fuertes del encuentro fue el vínculo entre ciencia, cine y conversación pública. Desde la charla de Sin Azul No Hay Verde, Juan Coustet llevó el debate al Mar Argentino y advirtió que “no se pueden tomar decisiones sin información”. Para el referente de SANHV, el primer paso para proteger el mar es conocerlo y acercar esa discusión a la sociedad.

La presencia de la Patagonia Azul también se expresó en las conferencias dedicadas al Mar Argentino, entre ellas la charla sobre tiburones, conservación y ciencia impulsada por Patagonia Azul – Rewilding Argentina. Allí se abordaron temas como el marcado satelital, el seguimiento de especies, la pesca incidental y la necesidad de generar información para proteger especies clave del ecosistema marino.

Sudamérica Salvaje Fest reunió cine de naturaleza, ciencia y conservación en el Teatro del Globo de Buenos Aires


El cine de impacto también tuvo un lugar destacado con las dos películas de Jumara Films que formaron parte de la programación: Sei, la ballena desconocida y Pescadores y Guitarras. Juan María Raggio sintetizó el sentido de ese trabajo al afirmar que “el documental no termina cuando sale el producto final, sino que ahí recién comienza”. La frase marcó uno de los tonos del festival: mostrar historias capaces de abrir conversaciones, movilizar públicos y acompañar procesos de conservación.

En esa misma línea, Mariano Fernández, director de Pescadores y Guitarras, destacó el alcance que puede tener una película cuando logra dialogar con una comunidad y con un problema real. Según contó, “se logró retirar al pez guitarra de los tres concursos de pesca más grandes de la provincia de Buenos Aires”, una medida con impacto directo sobre las hembras que llegan a las costas bonaerenses a parir.

Sudamérica Salvaje Fest reunió cine de naturaleza, ciencia y conservación en el Teatro del Globo de Buenos Aires


Para Francisco Zamudio, productor general del evento, la primera edición confirmó que el festival tenía un lugar para ocupar. “Lo que vivimos en esta primera edición nos confirmó que Sudamérica Salvaje Fest era necesario. Hacía falta un punto de encuentro donde el cine, la ciencia, las organizaciones y el público pudieran reunirse para hablar de naturaleza y conservación desde un lugar cercano, emocionante y concreto. El festival nació para poner a la naturaleza en el centro de la conversación, y esta edición demostró que hay una comunidad enorme dispuesta a escuchar, preguntar y comprometerse. Esto recién empieza. Vamos por más historias, más voces y más público el año que viene”, señaló.

Con su primera edición, Sudamérica Salvaje Fest dejó planteada una vara alta para el cruce entre cine, naturaleza y conservación en la región. No fue solamente una muestra de películas ni una agenda de charlas: fue un espacio donde realizadores, científicos, organizaciones y público se encontraron para mirar el territorio sudamericano desde sus conflictos, su belleza y sus posibilidades de futuro.

El festival llegó para quedarse, con la intención de crecer, sumar nuevas voces y ampliar el alcance de una conversación que atraviesa al mar, la selva, los glaciares, la fauna silvestre y las comunidades que conviven con esos territorios. En ese mapa, la Patagonia Azul fue una de las grandes protagonistas.

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