A 197 años de la creación de la Comandancia Política y Militar de Malvinas y las adyacentes al Cabo de Hornos, el 10 de junio vuelve a poner en primer plano una certeza histórica y territorial. Para Tierra del Fuego, la causa Malvinas es también una parte central de su identidad.

Cada 10 de junio, la Argentina conmemora el Día de la Afirmación de los Derechos Argentinos sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos correspondientes. La fecha recuerda la creación, en 1829, de la Comandancia Política y Militar de las Islas Malvinas y las adyacentes al Cabo de Hornos, un acto que consolidó una estructura jurídica y administrativa sobre esos territorios.


El antecedente no fue aislado. Desde 1810, las Provincias Unidas del Río de la Plata sostuvieron sus derechos sobre las islas como herencia de los títulos de España, bajo el principio de sucesión de Estados. En 1820, David Jewett tomó posesión formal de Malvinas en nombre de las Provincias Unidas. Nueve años después, la creación de la Comandancia reafirmó ese ejercicio efectivo de soberanía.

Ese proceso fue interrumpido el 3 de enero de 1833, cuando el Reino Unido ocupó las islas por la fuerza y expulsó a las autoridades argentinas establecidas allí. Desde entonces, la Argentina mantuvo de manera ininterrumpida su reclamo diplomático.


El respaldo jurídico sigue vigente. La Disposición Transitoria Primera de la Constitución Nacional ratifica la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes, y establece que su recuperación constituye un objetivo permanente e irrenunciable del pueblo argentino.

También existe un marco internacional. La Resolución 2065 de la Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció la existencia de una disputa de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido, e instó a las partes a reanudar negociaciones para alcanzar una solución pacífica.

Para Tierra del Fuego, esta fecha tiene una dimensión particular. Malvinas no es una referencia lejana ni una consigna abstracta. Forma parte del territorio, de la memoria colectiva, de la vida de sus veteranos y excombatientes, de sus vigilias, de sus escuelas, de sus monumentos y de una identidad provincial construida de cara al Atlántico Sur.

Por eso, cada 10 de junio no alcanza con recordar una efeméride. La fecha obliga a mirar la historia completa, a sostener el reclamo por la vía diplomática y a honrar a quienes combatieron, a los veteranos y a quienes dieron su vida en la guerra de 1982.

En Tierra del Fuego, Malvinas no se recuerda desde la distancia. Se recuerda como parte de una geografía, de una herida y de una convicción que atraviesa generaciones.

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