El film “Te quiero desde el mar hasta el cielo”, protagonizado por una niña santacruceña y filmado en parte en Punta Loyola, será proyectado en el Planetario Galileo Galilei de Buenos Aires. La producción busca acercar a las infancias la biodiversidad del Mar Argentino y la importancia de conservarla. “Poder compartir un poquito de la magia que tiene la Patagonia para nosotras es fundamental”, expresó Ana Fernández, mamá de Ginebra.

Una producción del Planetario Galileo Galilei de Buenos Aires y la Fundación Por el Mar, el proyecto nació como un cortometraje en el que una madre le cuenta a su hija sobre el vínculo invisible entre la Luna y las mareas, los ecosistemas marinos y la necesidad de protegerlos.
Parte de aquella primera producción se realizó en Punta Loyola, cerca de Río Gallegos, un lugar estrechamente relacionado con la vida cotidiana de Ana Fernández y su hija Ginebra, protagonista del film.
“Punta Loyola es un lugar donde la comunidad riogalleguense pasa sus fines de semana frente al mar y donde está la reserva provincial para aves migratorias. Formaba parte de nuestra cotidianidad”, contó Ana, quien en ese momento trabajaba en la Fundación Por el Mar.
Desde comienzos de este año, madre e hija viven en Perito Moreno, en el noroeste de Santa Cruz. La posibilidad de retomar el proyecto y transformarlo en una producción para el Planetario volvió a conectarlas con el paisaje costero.
“El mar se extraña siempre. Cuando nos llamaron nuevamente para darle una vuelta de rosca al proyecto, nos llenamos de emoción por poder seguir colaborando con la misión de la Fundación Por el Mar: conocer para proteger”, explicó.
Para participar del rodaje, ambas viajaron desde Santa Cruz hasta la ciudad de Buenos Aires. Antes de la filmación mantuvieron reuniones virtuales con los equipos del Planetario y de la Fundación Por el Mar para conocer el guion y la dinámica de trabajo.
Ana destacó que ninguna de las dos tenía experiencia profesional como actriz y que la filmación debió adaptarse a los tiempos de una niña de seis años.
“Trabajar con una niña fue un desafío: tiene sus propios tiempos y su manera de expresarse, pero también una memoria fabulosa para aprender sus textos. Me dio mucha tranquilidad el amor, el respeto y la paciencia con los que todo el equipo trató a Ginebra”, señaló.

El rodaje tuvo que realizarse en un margen reducido por las distancias, las actividades escolares, la disponibilidad del Planetario y las condiciones climáticas. También implicó utilizar por primera vez una cámara de 360 grados y grabar posteriormente las voces en estudio.
“Hubo partes en las que yo filmaba y actuaba al mismo tiempo. Fue agotador, pero muy divertido. Ver después a Ginebra interpretar casi todo su guion de memoria, con tanta responsabilidad, me llenó de orgullo”, afirmó.
El mar patagónico ante nuevos públicos
Para Fernández, uno de los principales objetivos de la película es acercar a las grandes ciudades la biodiversidad que forma parte de la vida cotidiana de las comunidades costeras de Santa Cruz.
“Para quienes vivimos en Río Gallegos, San Julián, Puerto Santa Cruz, Caleta Olivia o Puerto Deseado, ver un pingüino, una tonina, un lobo marino, algas o estrellas en la costanera es algo del día a día”, explicó.
Durante su trabajo en la Fundación Por el Mar, muchas veces acompañada por su hija, Ana participó en actividades destinadas a mostrar la biodiversidad de los bosques de algas y otros ecosistemas marinos de la provincia.
“Nada me llena más que la expresión en el rostro de una persona que acaba de descubrir que hay un mundo nuevo ahí debajo”, sostuvo.
La propuesta está dirigida especialmente a niños y niñas y busca despertar la curiosidad por el océano, la ciencia y la conservación.
“De ese pequeño sentimiento de curiosidad puede surgir un futuro biólogo, científico, veterinario, filmmaker, buzo o un pequeño aliado más en esta misión tan grande de proteger el océano”, expresó.
Ana espera que la función permita descubrir parte del patrimonio natural santacruceño y comprender su importancia para el equilibrio de los ecosistemas.
“Nosotras tuvimos el privilegio de crecer y vivir cerquita de la naturaleza. Es, de alguna manera, el patio de nuestra casa. Poder compartir un poquito de la magia que tiene la Patagonia para nosotras es fundamental”, concluyó.
“Te quiero, desde el mar hasta el cielo” tendrá su función estreno el sábado 18 de julio, a las 12, en el Planetario Galileo Galilei, ubicado en avenida Sarmiento s/n, Ciudad de Buenos Aires. Durante las vacaciones de invierno, entre el sábado 18 de julio y el domingo 2 de agosto, el espectáculo de divulgación científica recomendado para niños y niñas formará parte de la grilla de las 12.30. Las entradas se venderán de manera online a través del sitio web del Planetario.