En Buenos Aires, el gobernador Claudio Vidal encaró dos movimientos centrales para la provincia. Por un lado, planteó ante el secretario de Coordinación de Energía y Minería de la Nación una agenda para destrabar obras y resolver deudas; por otro, firmó un convenio para reducir las retenciones al crudo convencional.

Durante la reunión, Vidal expuso que hay definiciones que llevan meses pendientes y frenan el crecimiento productivo. El primer punto fue la reactivación de la represa La Barrancosa. Según detalló, los fondos internacionales ya están garantizados y China sostiene su compromiso. Lo que falta es una decisión política que permita volver a poner maquinaria y trabajadores en obra.

agenda energética y productiva


Otro reclamo fue la deuda acumulada por el subsidio de zona fría, que supera los 15 mil millones de pesos y genera un impacto directo en las cuentas provinciales. Y el tercer eje tuvo como objetivo, la minería. Vidal pidió avanzar en conjunto con Nación para acompañar nuevas inversiones en oro, plata y minerales vinculados a la transición energética, como uranio y vanadio. “Estos recursos tienen que transformarse en empleo y en beneficios reales para los santacruceños”, planteó.

Oxígeno para los yacimientos maduros

Mientras tanto, la discusión por el petróleo convencional avanzó un paso más. Vidal firmó un acuerdo con Nación para reducir las retenciones a la exportación, una medida que busca darle aire a los yacimientos maduros de la Cuenca del Golfo San Jorge. En ese escenario, el gobernador remarcó que “si las empresas no invierten y se guardan el ahorro, no sirve. Lo hacemos para sostener la producción, no para beneficiar la especulación”.

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El convenio se sostendrá en mesas técnicas que comenzarán en los próximos días con cada operadora. El objetivo es garantizar que el beneficio fiscal se convierta en movimiento en los campos, trabajos concretos y estabilidad para las familias que dependen de la actividad.

Vidal resumió estos días diciendo que Santa Cruz ya hizo la parte que le toca —orden administrativo, acuerdos, gestiones externas— y necesita que Nación termine de destrabar lo que falta. La línea es clara: que la energía y la producción sigan siendo motores y no promesas postergadas.

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