El gobernador Gustavo Melella expresó su preocupación por la intervención de la ANPyN en el puerto de Ushuaia y sostuvo que el conflicto de competencias dejó en pausa proyectos privados, entre ellos una terminal de pasajeros impulsada por Mirgor. También advirtió que la medida genera incertidumbre y puede desalentar capitales en Tierra del Fuego.

“¿En qué país civilizado a las 12 de la noche te notifican una intromisión por WhatsApp? Es una locura”.


La intervención dispuesta por la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN) sobre el puerto de Ushuaia abrió un conflicto con el Gobierno provincial. El gobernador Gustavo Melella aseguró que la disputa de competencia sobre la terminal portuaria puso en “pausa” y en un “gris muy importante” el futuro de proyectos considerados clave para la provincia, en un contexto que —según indicó— puede ahuyentar capitales.


“El Grupo Mirgor presentó el proyecto de la construcción de una terminal para pasajeros de cruceros y catamaranes. Eso significa todo un área de resguardo, locales comerciales, restaurantes, una infraestructura que transforma la experiencia del turista que hoy desembarca esquivando contenedores”, explicó el Gobernador.

Según planteó, el proceso de adjudicación ya había concluido y estaba respaldado por un decreto provincial, por lo que consideró que la intervención nacional implica un freno abrupto e ilegítimo. “Eso y muchas obras más, como la extensión del muelle o la construcción de nuevos muelles para catamarán, está todo suspendido. Esta apropiación por parte del Gobierno Nacional sobre el puerto frena todas esas iniciativas”, sentenció.

El Gobernador también comparó la medida con el discurso oficial del Gobierno nacional. “Tanto que ellos se quejan que faltaba inversión y hablan de seguridad jurídica. Esto es una inversión genuina, real, que hoy se encuentra frenada. Contradice todo lo que el presidente Milei pregona. El gobierno nacional dice que hay que atraer inversiones y dar transparencia, pero lo que están haciendo con esta intervención es todo lo contrario: no permitir que se hagan las inversiones planificadas y encima llevarse el dinero”, disparó.

Melella advirtió que el impacto trasciende lo económico y que el procedimiento dejó un mensaje negativo. “Si el Puerto era inseguro, lo tendrían que haber cerrado, no apropiarse de la operación. La primera acción fue notificar a las empresas que paguen a una cuenta de la AGP, que después disolvieron. ¿En qué país civilizado a las 12 de la noche te notifican una intromisión por WhatsApp? Es una locura”, cuestionó.

Consultado sobre el futuro del proyecto de Mirgor, explicó que la provincia notificará a la empresa para que defina si continúa, aunque describió un escenario complejo. “El espacio físico es tierra de la provincia, no tiene intervención la ANPyN. Pero si el inversor no quiere continuar por esta inseguridad, daremos de baja la inversión y se perderá una gran oportunidad para la provincia. Será un feo antecedente”, lamentó.

Por último, Melella pidió una definición de la Justicia Federal, que debe resolver la apelación presentada por la provincia. “Le pido a los jueces que piensen en Tierra del Fuego, en los fueguinos. No es un problema ideológico, se están apropiando de los intereses de la provincia. Hay jurisprudencia para que un juez federal actúe y resguarde el federalismo. Esto es un atropello. Ojalá la justicia haga cesar este disparate”, concluyó.

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