Operadores de expediciones al continente blanco se reunieron con organizaciones de Ushuaia para explorar proyectos de educación ambiental, conservación y participación comunitaria. La iniciativa busca fortalecer el vínculo entre la actividad turística y quienes viven en la ciudad.
Cada temporada, miles de viajeros llegan a Ushuaia para embarcarse rumbo a la Antártida. Los cruceros forman parte del paisaje habitual de su puerto y de una actividad que conecta a la ciudad con uno de los destinos más remotos del planeta. Pero ahora la propuesta es mirar también hacia quienes viven allí y encontrar nuevas maneras de acercarlos a ese mundo que comienza a pocos kilómetros de sus casas.
Con ese objetivo, el Instituto Fueguino de Turismo (INFUETUR) reunió a representantes de la Asociación Internacional de Operadores Turísticos Antárticos (IAATO) con organizaciones e instituciones locales para conocer proyectos y explorar posibles acciones conjuntas.
Según informó el organismo provincial, el encuentro estuvo encabezado por Lisa Kelley, directora ejecutiva de IAATO, y Leentje Toering, representante local de su Comité de Puertas de Entrada. La intención fue abrir un espacio de intercambio para que las organizaciones fueguinas presentaran iniciativas que puedan involucrar a las empresas turísticas, sus tripulaciones y los pasajeros que visitan la región.
Del turismo antártico al cuidado del ambiente
Entre las propuestas presentadas estuvieron el proyecto Puente Polar, de educación ambiental, impulsado por Tanu; las iniciativas de conservación de Bahía Encerrada y un programa para reducir la huella plástica de los visitantes promovido por Ushuaia Eco Pledge.
También participaron representantes de Parques Nacionales con propuestas vinculadas a las áreas marinas protegidas Yaganes y Namuncurá-Banco Burdwood, mientras que la Universidad Nacional de Tierra del Fuego presentó una iniciativa para monitorear la biodiversidad marina del Canal Beagle y desarrollar indicadores de conservación.
A ellas se sumó Compromiso Onashaga, con una propuesta de turismo responsable para el Canal Beagle.

Desde el INFUETUR destacaron la importancia de generar vínculos entre los operadores antárticos y las organizaciones de Ushuaia para que la actividad turística tenga una relación más estrecha con la comunidad y contribuya a la educación y al cuidado del ambiente.
La iniciativa tiene antecedentes. En 2024, estudiantes de una escuela de Ushuaia pudieron visitar el buque antártico National Geographic Endurance como parte de las acciones organizadas entre el INFUETUR, IAATO y otras instituciones provinciales.
El nuevo encuentro busca ampliar esas experiencias y explorar otras formas de colaboración. Porque para Ushuaia, ser una puerta de entrada a la Antártida también puede significar que quienes viven en la ciudad tengan más oportunidades de conocer, comprender y participar de una actividad que forma parte de su identidad.
