El barrio Madres a la Lucha, de Río Gallegos, fundado el 29 de diciembre de 2007 por cerca de 600 familias en búsqueda de techo y cobijo para sus hijos, ha alcanzado un hito importante en su historia. Tras 15 largos inviernos de persistencia y lucha incansable, este emblemático asentamiento ha logrado la tan anhelada urbanización, gracias a una política conjunta entre la comunidad y el Estado.

La urbanización de Madres a la Lucha es un triunfo significativo para sus residentes, quienes durante años enfrentaron condiciones precarias, incendios invernales, fuertes vientos, heladas y riesgos eléctricos debido a los tendidos informales de energía.

Violeta Pavón, referenta de la Asamblea Poderosa del barrio, recordó los inicios del barrio y la tenacidad de las madres fundadoras: “Cuando se creó el barrio, no existían políticas públicas para tener vivienda propia y un grupo de mujeres la remó de cero. Fueron perseguidas por la cana, porque casita que levantaban, casita que les tumbaban, hasta que un día no pudieron más con la lucha de esas madres. Se pusieron la mochila al hombro y sin importar el frío, la nieve o la lluvia salieron a cortar las calles para reclamar por sus derechos”.

Aunque las autoridades municipales aún no han anunciado una fecha de finalización de la urbanización, la Dirección de Tierra ya ha comenzado a llamar a los vecinos para otorgarles el certificado de vivienda, que les concede la propiedad absoluta de sus terrenos. Esto permitirá al barrio prepararse para futuras reformas, como la parcelación del suelo, la creación de calles y la provisión de servicios básicos.

Violeta Pavón compartió sus pensamientos sobre el futuro del proyecto: “Hasta ahora logramos que el Concejo Deliberante firme para que se pueda hacer la medición de la zona que se pretende abarcar. A partir de eso, nos queda seguir luchando para que no quede allí todo y pueda seguir ampliándose el proyecto”.

Julia Ríos, una de las madres fundadoras que contribuyó a la organización colectiva de las necesidades del barrio, expresó su satisfacción por los logros alcanzados: “Fueron 15 largos inviernos. Hay que seguir trabajando sin bajar los brazos”.

El barrio Madres a la Lucha también envía un mensaje de esperanza y empoderamiento a las nuevas generaciones, destacando el potencial de las futuras mujeres guerreras y luchadoras que surgirán de esta experiencia de perseverancia y lucha por los derechos. Este hito demuestra que la unidad y la persistencia pueden llevar a la realización de sueños y a la mejora de las condiciones de vida de una comunidad.

Fuente: Facebook La Garganta Poderosa

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