La actividad es gratuita, se realiza hoy 2 de febrero —Día Mundial de los Humedales— e invita a recorrer las lagunas María La Gorda y Ortiz, poniendo en valor el patrimonio natural y cultural de la ciudad.
La iniciativa es organizada por la Asociación Ambiente Sur, junto a la Agencia Ambiental Municipal y la Secretaría de Turismo del Municipio, y busca generar conciencia sobre la importancia de cuidar y preservar los humedales, entendidos no solo como espacios naturales sino también como parte del patrimonio cultural de la comunidad.
El recorrido se realizará este lunes 2 de febrero y tendrá como escenario a la Laguna María La Gorda y la Laguna Ortiz, ambas reconocidas como Reservas Naturales Urbanas. La propuesta interpretativa pone el acento en el vínculo entre estos ambientes, la historia local y la geografía del lugar, recuperando la memoria colectiva asociada a las lagunas. En ese marco, se suma el aporte de la licenciada en Geografía Alicia Cáceres, docente investigadora de la UNPA – Unidad Académica Río Gallegos.
La convocatoria establece como punto de encuentro el Centro de Informes Turísticos, ubicado en Av. Beccar 126, a las 15.30. Desde allí, la Secretaría de Turismo dispondrá un colectivo para el traslado de quienes participen del recorrido, que comenzará a las 16.00 hs.

Una ciudad que protege sus humedales
Río Gallegos se distingue por ser la ciudad de Santa Cruz con mayor cantidad de humedales urbanos protegidos dentro de su ejido municipal. A partir de la ordenanza N° 6762, se creó el Sistema de Reservas Naturales Urbanas, que incluye la Reserva Costera Urbana y las lagunas Los Patos, Ortiz, María La Gorda, Mata Verde, Laguna de Marina y dos cuerpos de agua aún sin nombre. Se trata de una experiencia pionera a nivel provincial en materia de protección legal de estos ambientes.
La Convención Ramsar, a la que Argentina adhiere, define a los humedales como áreas donde la tierra permanece cubierta por agua de manera permanente o temporal, generando ecosistemas de transición entre la tierra y el agua. Estos espacios actúan como verdaderas esponjas naturales: filtran el agua, regulan inundaciones y sostienen una enorme diversidad de flora y fauna.
Además de ser fuente de agua dulce, los humedales albergan cerca del 40 % de las especies vegetales y animales del planeta, funcionan como sumideros de carbono y amortiguan los efectos de fenómenos climáticos extremos. A escala global, protegen a gran parte de la población que vive en zonas costeras, reduciendo el impacto de mareas, erosión e inundaciones.
En este contexto, y pese a la ausencia de una Ley de Humedales a nivel nacional —una deuda que persiste por obstáculos políticos y presiones empresariales—, las experiencias locales de protección y educación ambiental cobran un valor especial. En el Día Mundial de los Humedales, la invitación es clara: conocerlos, recorrerlos y entender por qué cuidarlos es también cuidar la vida que compartimos.