Green era el pprimer secretario del gobierno de May y como la premier no nombró a un viceprimer ministro, el conservador de 61 años ocupó de facto ese rol, que es mayormente simbólico y protocolar, pero demuestra su cercanía con la líder del Ejecutivo británico.
May y Green se conocen hace décadas.
Estudiaron juntos en Oxford en los años 70 y entraron al Parlamento nacional el mismo año, 1997. Cuando May asumió como premier en 2016, no dudó en convocarlo para su gabinete y una vez en ese lugar de poder comenzaron a conocerse algunos cuestiones de su vida privada que contradecían con el código de ética de los funcionarios y legisladores británicos. “Acepto que debería haber sido claro en mis declaraciones de prensa sobre que los abogados de la policía hablaron con mi abogado en 2008 sobre la pornografía en las computadoras. Pido perdón porque mis declaraciones desinformaron en este sentido”, escribió Green en su carta de renuncia.