En sectores del Parque Provincial Patagonia Azul, en Chubut, cuando baja el mar, deja al descubierto una franja intermareal con algas, moluscos, crustáceos, aves y otras especies que puede recorrerse a pie. “No hay palabras que puedan describir la belleza que tiene ese paisaje, no hay foto que le haga justicia, no hay días que alcancen para poder vivirlo”.


El entorno resulta el escenario ideal para emprender caminatas de exploración, recorrer un límite geográfico siempre cambiante, comprender sus ciclos naturales y observar de cerca a las especies que se acercan para alimentarse.

Las recorridas por la zona intermareal cuentan con sectores de acceso público para realizar trayectos de forma autoguiada en Bahía Arredondo, dentro del Portal Isla Leones, y en Arroyo Marea, correspondiente al Portal Bahía Bustamante. A su vez, quienes deciden hospedarse en Marisma Camps disponen de áreas complementarias para explorar en los alrededores de este refugio costero. Si bien los circuitos invitan a la aventura personal, contar con la mirada de un guía permite interpretar el paisaje a fondo y descubrir los detalles biológicos de un territorio en constante transformación.

Snorkel Intermareal – Patagonia Azul Diciembre 2023 – Islas Blancas – Sebastián Navajas – Fundación Rewilding Argentina


En distintos sectores del Parque Provincial Patagonia Azul, en Chubut, la fisonomía del paisaje se transforma de manera drástica al ritmo de las mareas. Dos veces al día, el retroceso del océano deja al descubierto un mundo que habitualmente permanece sumergido. Esta franja intermareal conforma uno de los ambientes más dinámicos y diversos del ecosistema costero. Allí, algas, moluscos, crustáceos y microorganismos sobreviven en la frontera exacta entre el agua y la tierra firme.

Nadia Abelaira tiene 23 años, estudia Biología en la Universidad de Buenos Aires y hasta fines de marzo se desempeñó como guía en Marisma Camps, un refugio donde encontró la oportunidad de combinar el ecoturismo con la conservación activa del territorio. La joven oriunda de Exaltación de la Cruz relata que este canal marítimo es uno de los escenarios más impactantes del área protegida. La corriente ingresa con tanta fuerza que arrastra bancos de peces y todo tipo de vida marina. Ver los destellos plateados alimentándose en la superficie resulta un espectáculo constante. Muchos visitantes llegan y afirman no poder creer que esa inmensidad pertenezca a la Patagonia argentina, según detalla la guía sobre la reacción habitual de los turistas.

Cuando el mar se retira por completo, con una diferencia de cinco metros verticales, la costa expone un mundo submarino compuesto por inmensos bosques de algas y una biodiversidad que desafía las postales tradicionales de la región. En la zona intermareal abundan anémonas, peces atrapados en pozas y mejillones. Entre la flora marina destaca el wakame, una especie de alga exótica invasora que el equipo extrae para controlar su proliferación y derivar a la gastronomía local.

Patagonia Azul – Isla Leones Camps -Texturas – © Natalia Trzcina – 2025


Estos sectores funcionan como el comedor de una enorme diversidad de aves a cielo abierto. Aparecen especies emblemáticas como los ostreros negros, pardos y australes, además de chorlitos y playeritos durante la temporada estival. Sin embargo, el protagonista indiscutido es el pato vapor. Abelaira resalta que esta ave es endémica de Chubut y destaca por su gran tamaño, sus colores distintivos y su costumbre de nadar siempre en pareja, algo que define como “un espectáculo único”.

La inmersión en el área protegida exige afinar los sentidos para captar los sonidos del entorno. El canto rodado frente al campamento produce un ruido incesante y terapéutico al chocar contra las olas. A esto se suma el roce de la brisa sobre la vegetación esteparia y el delicado llamado de las gaviotas cortando el aire en pleno vuelo, algo que la guía describe como “una caricia al aire”.

La fauna terrestre aporta su propia acústica al ecosistema patagónico. Es posible percibir el leve crujido de un cuis alimentándose de jume o el roce suave de un peludo caminando entre los coirones. Incluso la flora juega un papel sonoro porque durante la bajante el movimiento de los cangrejos chocando contra la salicornia genera un murmullo particular. Son detalles que requieren tiempo para ser apreciados y que muchas veces desafían la lógica del visitante, como la imagen de los guanacos bajando a la costa. “A mí me sorprendía mucho que puedan tomar agua de mar e hidratarse”, admite asombrada sobre este curioso mecanismo fisiológico.

El trabajo diario en la zona permite concientizar sobre las maravillas de una costa inmensamente rica en nutrientes. Esa abundancia trófica es capaz de atraer a la ballena sei, una especie que se creía extinta en la región y que hoy encuentra allí un área de permanencia. En el cielo, en tanto, resulta habitual cruzarse con el vuelo del petrel gigante del sur. Con sus dos metros de envergadura, el ave impone respeto al realizar pasadas rasantes sobre el agua. “Es hermoso verlos planear”, relata la guía maravillada al dimensionar la vitalidad de este sector del Atlántico.

La dinámica de este lugar de Chubut invita a que cualquier persona pueda acercarse y disfrutar de una caminata exploratoria junto a los guías, que permiten interpretar el entorno y comprender la fragilidad del ecosistema costero de primera mano.

Al reflexionar sobre el impacto que genera el lugar, Abelaira asegura que la inmersión en la naturaleza transmite una perspectiva completamente nueva sobre la conservación. “No hay palabras que puedan describir la belleza que tiene ese paisaje, no hay foto que le haga justicia, no hay días que alcancen para poder vivirlo”, concluye la joven sobre el magnetismo de la costa chubutense.

Datos útiles para conocer el intermareal en Patagonia Azul

Arroyo Marea, en Portal Bahía Bustamante, cuenta con acceso público. Marisma Camps, también en Portal Bahía Bustamante, ofrece acceso para huéspedes. Bahía Arredondo, en Portal Isla Leones, también dispone de acceso público.

Para la visita, se recomienda llevar agua potable, alimentos y viandas, ropa cómoda o rompevientos y protector solar, dado que el punto de abastecimiento más cercano es la localidad de Camarones. Sumar binoculares resulta ideal para aprovechar al máximo el avistaje de aves y fauna marina.

Crédito de foto de portada: Tracking Intermareal -Mariama Camps – Portal Bahia Bustamante – @andivillarreal – Marzo 2025 Patagonia Azul – Rewilding Argentina

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