La salud en Santa Cruz suma un nuevo tomógrafo en Río Turbio y la compra de leche fortificada para mejorar el acceso a la atención en toda la provincia.
En Santa Cruz, el acceso a la atención médica empieza a modificarse en la práctica diaria. Evitar un viaje largo para un estudio médico, acceder a un control de rutina en el centro de salud más cercano o garantizar un alimento esencial para la infancia son parte de una misma línea de trabajo que busca reorganizar el sistema sanitario desde lo concreto.


En ese camino, la ministra de Salud, Lorena Ross, se refirió a la puesta en marcha del nuevo tomógrafo en Río Turbio. El equipo, que demandó una inversión cercana al millón y medio de dólares más otros 500 millones de pesos en infraestructura, permite resolver estudios en la localidad y evitar traslados que, hasta hace poco, eran habituales.
Ross explicó que el impacto es directo: “Lo más importante es lo que ahora se va a evitar, que esa sociedad tenga que trasladarse a la ciudad de Río Gallegos para hacerse un estudio programado”. En una provincia donde las distancias y el clima condicionan la circulación, en ese sentido, reducir esos viajes también es una medida de cuidado.
Alimentación y controles que se sostienen
En paralelo, el Ministerio de Salud avanzó en la compra de 60.000 kilos de leche fortificada con hierro, vitamina C y certificación sin TACC. Así, una primera partida de 20.000 kilos ya comenzó a distribuirse en centros de salud de toda la provincia.
La medida apunta a sostener programas que antes dependían de Nación y a garantizar el seguimiento del niño sano y del embarazo. “Nos garantizamos la atención del control del niño sano y del embarazo”, señaló Ross. En ese sentido, la estrategia vincula la entrega del alimento con los controles preventivos y el calendario de vacunación.


Salud mental y nuevos desafíos
El abordaje también incluye la salud mental y los consumos problemáticos. En ese marco, la cartera sanitaria acompañó jornadas en Cañadón Seco, donde se trabajan distintas formas de adicción, desde las más conocidas hasta otras más recientes vinculadas al juego o al uso de redes sociales.

Ross reconoció que todavía persisten dificultades para hablar del tema. “Es un tema tabú, que no se termina de entender, y es muy necesario poder ensamblar todos esos ejes”, planteó, en referencia a la necesidad de articular políticas entre distintos niveles del Estado.
En ese cruce entre tecnología, alimentación y prevención, la provincia busca ordenar prioridades y sostener un sistema de salud que llegue, de manera más equitativa, a cada localidad.