Actividades educativas, experiencias inmersivas y propuestas de conexión con el cuerpo reunieron a vecinos y familias para reflexionar sobre la importancia de proteger a los pingüinos y el mar que habitan.

El sábado 25 de abril, en el marco del Día Mundial del Pingüino, la fundación Por el Mar, junto a Ambiente Sur y la Municipalidad de Río Gallegos desarrollaron en Río Gallegos una jornada de actividades abiertas a la comunidad con el objetivo de acercar el conocimiento, promover el cuidado del mar y fortalecer el vínculo con una de las especies más emblemáticas de la región. “Fue una jornada muy hermosa donde los niños y los grandes aprendieron y conocieron más sobre estas maravillosas aves que son los pingüinos y sobre la colonia de Cabo Vírgenes, que es una las más productivas del país”, explicó Samantha Zacharewicz, referente local de Por el Mar.


La jornada comenzó por la mañana en el Centro de Interpretación de Ambiente Sur con un recorrido enfocado en los pingüinos y su relación con el estuario de Río Gallegos. La actividad incluyó una experiencia audiovisual inmersiva. Luego de esto hubo una práctica de yin yoga y una meditación guiada orientada a la conexión con el mar y la interrelación entre las especies. Durante este espacio, los participantes reflexionaron sobre el cuidado del océano y dejaron mensajes dedicados a los pingüinos en un pizarrón colectivo. La actividad cerró con un avistaje de aves del estuario, acompañado por una merienda compartida.

Por la tarde, las propuestas por el Día internacional del Pingüino se trasladaron al Planetario, donde se desarrolló una actividad pensada para toda la familia, con especial foco en las infancias. A través de juegos interactivos, experiencias de realidad virtual que permitían recorrer la pingüinera de Cabo Vírgenes, espacios de dibujo, actividades educativas y proyecciones audiovisuales, los más chicos pudieron aprender sobre el comportamiento, la alimentación y la importancia de conservar a los pingüinos. Además, se realizaron entrevistas en vivo y charlas abiertas sobre su protección.


La actividad hizo especial énfasis en la Cabo Vírgenes ya que la colonia que allí existe es una de las más prósperas del país. Este buen estado se debe tanto a la calidad del entorno terrestre como, especialmente, a la salud del ecosistema marino. Los pingüinos dependen por completo del mar para alimentarse, y sus desplazamientos siguen las variaciones en la disponibilidad de peces y las condiciones oceánicas. 

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