En la primera edición de Sudamérica Salvaje Fest, Sin Azul No Hay Verde encabezará una charla sobre pesca de arrastre, Áreas Marinas Protegidas, transparencia pesquera y participación ciudadana. Juan Coustet advierte que “no se pueden tomar decisiones sin información” y llama a dejar de darle la espalda al Mar Argentino.
Sudamérica Salvaje Fest 2026 tendrá una primera edición atravesada por una idea central: poner a la naturaleza en el centro de la conversación. El festival, que se realizará el 3 y 4 de junio en el Teatro Del Globo de la Ciudad de Buenos Aires, reunirá cine, charlas, experiencias y encuentros para acercar al público a los grandes desafíos ambientales de la región.

En ese marco, una de las conferencias estará dedicada al Mar Argentino y será impulsada por Sin Azul No Hay Verde, organización que viene trabajando sobre algunas de las principales problemáticas vinculadas a la pesca, la falta de transparencia en alta mar y la necesidad de fortalecer políticas de protección marina.
El encuentro abordará temas como la pesca de arrastre y sus impactos, las Áreas Marinas Protegidas, las políticas vigentes, la transparencia pesquera y el rol de la sociedad civil. La charla buscará acercar al público una discusión que suele quedar lejos de la agenda cotidiana, pero que tiene consecuencias directas sobre uno de los patrimonios naturales más importantes del país.
“Argentina históricamente es un país que vive de espaldas al mar, a pesar de que este representa un 36% de su territorio”, plantea Juan Coustet, referente de Sin Azul No Hay Verde. Para Coustet, esa distancia puede explicarse, en parte, porque sólo cinco provincias tienen litoral marítimo, pero también por el desconocimiento general sobre la importancia del mar en la vida del país y sobre la biodiversidad que alberga.

“El mar es un gran patrimonio natural y cultural de nuestra nación, del cual se benefician muy pocas personas en detrimento de su salud y equilibrio”, sostiene.
Uno de los ejes de la charla será la pesca de arrastre, una práctica cuestionada por su bajo nivel de selectividad y por sus impactos sobre especies que no son objetivo comercial. Coustet vincula directamente este método con el descarte de fauna marina.
“No hablaríamos de descarte —una práctica prohibida por la Ley General de Pesca, al menos en esos volúmenes— si se utilizaran métodos de pesca más selectivos”, explica. Según señala, el arrastre provoca que en las redes caigan tanto especies comerciales como especies que no tienen valor de mercado, muchas de las cuales son luego descartadas muertas al mar.
“La merluza nos resuena porque es una especie conocida y de interés comercial, pero hay una enorme cantidad de especies que son descartadas todos los días y que ni siquiera conocemos”, advierte.
Para Sin Azul No Hay Verde, el problema no se agota en la práctica pesquera. También hay una discusión de fondo sobre la falta de información pública y de controles efectivos. Coustet asegura que hoy no existen datos oficiales suficientes sobre la cantidad de especies descartadas ni información clara sobre sanciones o multas aplicadas a buques pesqueros.
“La transparencia en muchos casos brilla por su ausencia. Tener registros oficiales de lo que pasa en cada barco nos ayudaría a poner un poco de luz, tener un diagnóstico más claro y, en base a eso, proponer medidas más efectivas”, afirma. Y resume: “No se pueden tomar decisiones sin información”.
La conferencia también buscará abrir una pregunta hacia el público: qué puede hacer la ciudadanía frente a problemáticas que parecen lejanas o reservadas a especialistas. Para Coustet, el primer paso es involucrarse, informarse y acompañar las iniciativas que apunten a proteger el mar.

“Argentina tiene leyes muy lindas, pero la fiscalización es muy poca, casi nula, y la información pública es muy limitada”, señala. En ese contexto, considera que la ciudadanía puede exigir información, reclamar medidas de protección y acompañar el trabajo de organizaciones y personas que impulsan acciones concretas. “Inclusive un simple ‘me gusta’ en redes sociales ayuda. La opinión pública arma la agenda política”, dice.
Entre las herramientas actuales, Coustet menciona también el impulso de un proyecto de Área Marina Protegida frente a Península Valdés, que será presentado en el Senado. Para SANHV, las áreas protegidas, la transparencia pesquera y la participación social forman parte de una misma conversación: cómo pasar del diagnóstico a medidas concretas para cuidar el Mar Argentino.
En ese sentido, Sudamérica Salvaje Fest aparece como un espacio para conectar el amplio público porteño con temas urgentes a través del cine, el encuentro y la conversación colectiva. Para la organización, los festivales ambientales cumplen un rol clave porque permiten acercar problemáticas complejas a más personas. “Estos festivales son espacios de encuentro fundamentales para construir y reforzar la conciencia ambiental. Son lugares donde podemos llevar problemáticas ambientales a la mesa y generar espacios para trabajar en soluciones conjuntas”, destaca Coustet.
La charla de Sin Azul No Hay Verde será parte de una programación más amplia que busca reunir cine de naturaleza, conversaciones ambientales y experiencias para reconectar con el mundo natural desde una propuesta cultural y colectiva.
Toda la información se pude encontrar en www.sudamericasalvajefest.com.ar
“El mar es patrimonio natural y cultural de nuestro país. Es nuestro deber como ciudadanos protegerlo, pero es muy difícil proteger algo que no se conoce. Por eso el primer paso es el conocimiento, y este festival nos permite traer un poco el mar a la ciudad”, concluye Coustet.
