Filmada entre Río Grande y Tolhuin, con trabajadores del matadero oficiando de actores y parte de su escenografía construida con restos de la panadería La Unión tras el incendio, la película “Olivia” de Sofía Petersen se proyectará el 20, 21 y 22 de marzo en el cine Cinemas 4. La directora y parte del equipo técnico estarán presentes en las funciones.


Río Grande no recibe todos los días una película así. “Olivia” no llega solamente como un estreno de cartelera: llega como una obra filmada en este territorio, con locaciones, materiales y personas de acá, que después de su recorrido internacional vuelve al lugar donde encontró buena parte de su forma. Por eso las funciones del 20, 21 y 22 de marzo, en Cinemas 4 tienen algo más que el atractivo de una salida al cine: son la posibilidad de ver en pantalla gigante una película nacida entre Río Grande y Tolhuin, y descubrir cómo ese paisaje conocido se transforma en ficción, misterio y belleza.


En Río Grande se filmó en el actual Matadero Municipal, en el descampado donde funcionó el antiguo matadero, en el viejo muelle y en la zona del río. En Tolhuin quedaron retratadas sus calles, su bar Don Segundo Sombra y el viento. No es un paisaje usado como fondo; es un lugar que empuja la historia y le da cuerpo.

La película, dirigida por Sofía Petersen, sigue a una joven que vive con su padre en una cabaña en medio de las montañas. Olivia duerme de día y vive de noche, porque la luz del sol la hace dormir. Desde ahí, el film abre un universo singular, marcado por una atmósfera extraña y por una relación muy fuerte con el entorno. Sin necesidad de haberla visto, todo lo que rodea al proyecto sugiere que no estamos ante una propuesta convencional, sino ante una experiencia cinematográfica pensada para entrar por los sentidos, por el clima y por la potencia de sus imágenes.

Eso también explica por qué es especialmente interesante verla en una sala. “Olivia” fue filmada en con cámara de rollo (16 mm Ektachrome) como se filmaba antes del cine digital. Es un soporte poco habitual en el cine actual, y esa elección ya dice bastante sobre el tipo de experiencia visual que propone. No es una película para mirar así no más, es de esas que invitan a dejarse envolver por la oscuridad de la sala, por el detalle de la imagen y por una textura visual que en cine seguramente se vuelve mucho más poderosa.

La producción se realizó con un equipo técnico mínimo, dos actrices y más de 40 “no actores” locales. Parte del rodaje ocurrió sin electricidad. La primera mitad del guión se escribió durante cinco años; la otra mitad terminó de tomar forma en el propio territorio. Las escenas finales, incluso, no estaban completamente escritas de antemano. 

“¿Por qué acá? Es difícil de expresar, pero no podría haber sucedido en ningún otro lugar”, dijo a EL ROMPEHIELOS la directora Sofía Petersen. 

En Río Grande, la relación entre ficción y territorio se vuelve todavía más concreta por el peso que tiene el matadero en la película. Parte del rodaje se hizo allí y varios trabajadores se sumaron al film como actores por primera vez. Entre ellos estuvo Darío, que trabajó durante más de 50 años en el lugar e interpretó al padre de Olivia. 

Petersen destacó especialmente el costado humano de toda esa experiencia. “La generosidad y entrega de cada una de las personas que atravesaron y dieron lugar a la película de una forma u otra es, con una mano en el corazón, de lo más hermoso que he visto en mi vida. Estaré eternamente agradecida. No habría una película sin ellos”, aseguró. 


La protagonista del film es Tina Sconochini, actriz y docente formada en la Universidad Nacional de las Artes, para quien “Olivia” representa su primer largometraje. Según contó, el personaje “habita el mundo a su propia manera, con una percepción distinta a cualquier otra persona”. Al recordar la experiencia del rodaje en Tierra del Fuego, remarcó que “todas las personas que conocimos fueron enormemente amables y generosas con nosotros. Los paisajes de Tolhuin y Río Grande me conmovieron profundamente y me ayudaron a entrar en el universo de la película”. Vivir dos meses en el lugar donde filmaban, explicó, también la ayudó a meterse de lleno en ese mundo.

“Olivia” es la ópera prima de Sofía Petersen, una directora argentina nacida en 1997, formada en la Universidad del Cine de Buenos Aires y en la Elías Querejeta Zine Eskola. Su estreno mundial fue en el Festival de Cine de Locarno 2025, uno de los espacios más prestigiosos del circuito internacional para el cine de autor. Después siguió circulando por otros festivales, entre ellos la Mostra de São Paulo, el Festival de Sevilla, Transcinema, 25FPS, Bremen y SANFICI. En Argentina la distribución está a cargo de Santa Cine.

Pero, aun con ese recorrido, la función más esperada por el equipo parece ser esta. “La proyección más esperada siempre ha sido la Tierra del Fuego, poder por fin compartir la película con todos aquellos que la han hecho posible”, dijo Petersen. Y agregó: “no vemos la hora de que llegue la tarde del 20 de marzo”.

Para quienes disfrutan del cine como experiencia, hay un motivo evidente para no dejarla pasar. Para quienes sienten curiosidad por ver cómo el territorio fueguino puede convertirse en materia de ficción, también. Y para el público de Río Grande, sobre todo, hay una promesa especial: entrar a la sala y encontrarse con una película que, antes de cualquier interpretación, ya tiene algo propio. Algo del viento, del cielo, del río, de la intemperie y de la gente de este lugar.

Funciones de “Olivia” en Río Grande:

  • Cine: Cinemas 4, 9 de Julio 800, Río Grande
  • Fechas: viernes 20, sábado 21, domingo 22 de marzo a las 19hs

Con presencia de Sofía Petersen y parte del equipo técnico en el estreno

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