“Bitácora de Viaje” es una serie de artículos que cuentan en primera persona las crónicas de navegación del proyecto CAOBA – RUMBO SUR que une Buenos Aires y Ushuaia. Se trata de un proyecto que articula navegación, ecología, socialización y educación, en una experiencia integral a vela.
Vicente Saravia
28/11/2020
Pongámoslo en perspectiva, te dieron las llaves del auto y te dijeron “pibe, maneja vos”. Tenía para mí el timón del Caoba y vientos francos de 20 nudos. La rosca que habíamos visto formarse sobre la Capital había quedado atrás, dejándonos unas fotos hermosas del borde de la nube, una leve lluvia y unas olas que nos corrían desde atrás. El Caoba dejaba que lo lleve surfeando olas a unos 7 u 8 nudos.
Tal vez alguna vez les pasó. Vivir esos momentos en los que el tiempo se detiene, en los que tu mundo se reduce a un horizonte y nada más importa. Todos tus sentidos están en el barco y quizás por eso notás que el bigote de agua que hace la proa al cortar una ola ya no cae sobre ella, sino que el viento la arranca lejos. Y quizás también notás cómo el viento comienza a formar pequeñas olitas, que bailan por un segundo en la cresta de las olas, antes de también ser arrancadas por el viento. Y sin pensarlo te unís a ese baile que te está proponiendo la naturaleza. Un recital de blanco, gris y marrón, donde la proa sube y baja cortando olas, donde las rachas te sorprenden desde atrás queriendo quitarte el control.
Y cuando todo pasa estás exhausto pero feliz. Te tiemblan las rodillas y te derrumbás en un banco. Te diste el gusto de tu vida, timoneaste con 50 nudos.
