La provincia publicó su Inventario de Gases de Efecto Invernadero con datos de 2022. El estudio estimó 3,3 millones de toneladas de CO₂ equivalente y permite conocer qué actividades tienen mayor peso en las emisiones fueguinas.
Tierra del Fuego puso números a su impacto sobre el clima. El Inventario Provincial de Gases de Efecto Invernadero (IPGEI), publicado como información estadística oficial, estimó que durante 2022 la provincia generó alrededor de 3,3 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente (CO₂eq).
Detrás de esa cifra aparece un dato que permite entender dónde se concentra buena parte del desafío: cerca del 85% de las emisiones fueguinas proviene del sector energético, muy por encima del resto de las actividades analizadas.
La información surge del relevamiento elaborado por la Dirección de Cambio Climático y Vigilancia Atmosférica junto con el Instituto Provincial de Análisis e Investigación Estadística y Censos (IPIEC). Para realizar los cálculos se utilizaron las directrices desarrolladas por el Panel Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC), que permiten estimar y comparar las emisiones de distintos gases bajo una misma unidad.
El inventario contempla cuatro grandes sectores: energía; procesos industriales y uso de productos; agricultura, silvicultura y otros usos de la tierra; y residuos. Más que obtener una cifra total, el relevamiento permite identificar de dónde provienen las emisiones y establecer una referencia para observar cómo evolucionan con el paso de los años.
Una radiografía para saber dónde actuar
El director de Cambio Climático y Vigilancia Atmosférica, Sergio Camargo, explicó en una entrevista con La Mañana de la Tecno, recogida por el medio fueguino RedTDF, que aproximadamente el 85% de las emisiones de Tierra del Fuego corresponde al sector energético.
Una de las razones está en las características de la propia matriz fueguina. La generación de electricidad depende principalmente del gas natural y, en una provincia marcada por las bajas temperaturas, también tiene un peso importante el consumo energético destinado a calefacción.
Frente a ese escenario, Camargo planteó distintas líneas sobre las que se puede trabajar para reducir las emisiones, desde mejorar la eficiencia en la generación y el consumo hasta avanzar en el aislamiento térmico de viviendas y edificios e incorporar progresivamente otras fuentes de energía, entre ellas la eólica.
Aunque el documento publicado corresponde a 2022, Tierra del Fuego ya contaba con antecedentes de inventarios realizados para 2016 y 2018. La diferencia es que ahora la información fue consolidada como estadística oficial y puesta a disposición del público a través del IPIEC.
Contar con esos antecedentes permitirá comenzar a construir una serie y comparar qué ocurrió con las emisiones fueguinas a lo largo del tiempo. Porque medirlas no implica, por sí mismo, reducirlas, pero sí permite saber dónde se generan y en qué sectores las políticas destinadas a disminuirlas pueden tener mayor incidencia.

El trabajo tampoco termina con la fotografía de 2022. Camargo adelantó que ya cuentan con información para comenzar a elaborar el inventario correspondiente a 2024, lo que permitirá sumar una nueva referencia para conocer si las emisiones aumentaron o disminuyeron.
El informe técnico y sus infografías ya se encuentran disponibles para consulta pública, mientras que su presentación formal está prevista para el 22 de septiembre en Ushuaia, ante organismos e instituciones provinciales.
Con los primeros números ordenados y publicados, Tierra del Fuego cuenta con una radiografía más precisa de sus emisiones. El próximo paso será poder mirar las fotografías que sigan y determinar qué cambia, cuánto cambia y si las medidas adoptadas consiguen reducir el impacto climático de la provincia.
Consultar el Inventario Provincial de Gases de Efecto Invernadero del IPIEC