La Provincia abrió la licitación para equipar la Dulcera Municipal, una planta que permanecía cerrada y que permitirá procesar cerezas, frutillas y otras frutas de la región. Esta primera etapa tiene un presupuesto de $190 millones y contempla maquinaria, instalación y capacitación. El proyecto completo demandará una inversión superior a los $500 millones.

Los Antiguos es sinónimo de cerezas, pero la producción de sus chacras no termina necesariamente en la fruta fresca. Convertir parte de esa cosecha en dulces y otros productos elaborados puede extender su vida útil, sumar valor y abrir nuevas posibilidades de comercialización.

Para hacerlo a mayor escala hace falta infraestructura. Y una parte de ella ya existe, aunque lleva tiempo sin funcionar: la Dulcera Municipal de Los Antiguos.

El Gobierno de Santa Cruz abrió este martes los sobres de la licitación para volver a equipar la planta. La primera etapa tiene un presupuesto de $190 millones e incluye la compra e instalación de maquinaria y la capacitación de quienes tendrán a cargo su funcionamiento.

Luego vendrá la recuperación edilicia, que estará a cargo del Instituto de Desarrollo Urbano y Vivienda (IDUV). En total, la Provincia estima una inversión de más de $500 millones para completar el proyecto.

“Hoy estamos haciendo la apertura de sobres de la licitación del equipamiento para la dulcera municipal de Los Antiguos, que incluye no solamente la compra del equipamiento, sino la instalación y la capacitación, porque estamos hablando de un equipo de alto procesamiento”, explicó la ministra de la Producción, Comercio e Industria, Nadia Ricci.


Una planta para pequeños y grandes productores

La idea es que la dulcera no funcione solamente para el municipio. La capacidad de procesamiento permitirá recibir fruta de productores de Los Antiguos y también ampliar el servicio hacia localidades vecinas, como Perito Moreno.

El equipamiento incluirá las distintas etapas necesarias para transformar la materia prima, desde el lavado y tratamiento inicial hasta la cocción y el envasado.

“Es un equipamiento completo para procesar cualquier tipo de fruta”, señaló Ricci.

Esto abre una posibilidad especialmente importante para los pequeños productores. Una chacra puede tener fruta de excelente calidad, pero transformar esa cosecha en un alimento elaborado y comercializarlo formalmente requiere maquinaria, condiciones sanitarias y habilitaciones que difícilmente pueda afrontar cada productor por separado.

La planta permitirá procesar, entre otras producciones, cerezas y frutillas, dos de las frutas características de la zona.

Según explicó Ricci, el objetivo es “acompañar no solamente a los municipios sino también al privado en lo que es la diversificación de la matriz productiva”.

Producir en Santa Cruz y vender fuera de Santa Cruz

La otra parte del proyecto no ocurre dentro de las máquinas.

Para que los productos puedan ampliar su mercado, el Ministerio de la Producción trabajará sobre las habilitaciones correspondientes al Registro Nacional de Establecimientos (RNE) y al Registro Nacional de Productos Alimenticios (RNPA).

Contar con esos registros permitirá que lo elaborado cumpla con los requisitos necesarios para comercializarse más allá del circuito local y provincial.

“Hay mucha producción santacruceña que es de excelentísima calidad y que necesitamos que trascienda las fronteras de la provincia”, sostuvo Ricci.

La Provincia también prevé iniciar el próximo mes una recorrida con capacitaciones destinadas a productores y emprendedores de distintas localidades, con el objetivo de acompañar su formalización y facilitar su participación en ferias nacionales.

La recuperación de la dulcera aparece así como una pieza dentro de una discusión más amplia para el noroeste santacruceño: cómo lograr que una mayor parte de lo que se produce en las chacras también se transforme, se envase y se comercialice desde Santa Cruz.

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