Guanacos en la Patagonia: un plan para la explotación racional
Como revelan las pinturas de hace 9000 años de la Cueva de las Manos, en el noroeste de Santa Cruz, los guanacos fueron fundamentales para la supervivencia de los pueblos precolombinos de la Patagonia, que no sólo aprovechaban las proteínas de su carne, sino también su piel, tendones y hasta cálculos. Como reacción, a mitad de los 90, se incluyó al guanaco en la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (Cites), que prohibió la exportación de productos de estos animales, a la par que crecía la conciencia sobre la fauna silvestre y caía el gusto por las pieles naturales. Hoy más del 95% de la población mundial está en la Patagonia, la gran mayoría en Santa Cruz, y allí se han convertido en un problema. Según si la cuenta la hace el INTA o los productores, en 2015 había en esta provincia entre 1, 3 y 1, 5 millones de guanacos, es decir, entre cuatro y cinco por persona. En esa competencia, el guanaco lleva las de ganar: no sólo porque es ágil y puede saltar alambrados cuando la comida escasea en algún campo, sino además porque puede aprovechar pastos más rústicos y arbustos. Oliva sostiene que un guanaco come en promedio 1, 5 veces lo que una oveja, con lo que el consumo de la población total casi equipara el de los 2, 3 millones de ovejas santacruceñas. Pero en el INTA están preocupados y debieron incluir al guanaco como un factor central en el manejo de pastizales. El problema es que, al no poder vender a otras provincias ni al exterior, los frigoríficos santacruceños no encuentran masa crítica que convierta la faena de guanaco en negocio, pese a que tienen capacidad ociosa (pasaron de faenar entre 500.000 y 700.000 ovinos anuales a cerca de 370.000) y, sin grandes inversiones, calculan que podrían faenar hasta 60.000 guanacos al año. A nivel de la población, Oliva estima que en Santa Cruz “podría cosecharse un 10% por año sin casi afectarla, 130.000 guanacos. Según Michael O’Byrne, ex presidente de la Sociedad Rural de Río Gallegos, “la población de guanacos crece 10-15% por año, mucho más de lo que los faunólogos predecían. Cifras Con exportación abierta, la fibra de guanaco también sería un producto a aprovechar, ya que cuesta unos US$ 100 por kilo, contra US$ 5 de la lana de oveja. Un guanaco puede dar unos 400 gramos de fibra, contra 4 kilos de la oveja. *-*