Cómo será “el día después de mañana” del peronismo
Uno de los más recientes ubica a esteban Bullrich cerca de los 43 puntos y a Cristina en 32,5, aun por debajo de lo obtenido en las PASO. Refugiados en una saludable prudencia, los voceros del Gobierno hablan un 40% de intención de voto a nivel nacional y, en el sensible escenario de la Provincia, manejan el dato una relativa paridad pero con más chance de crecimiento que en las PASO. La expectativa más fuerte está puesta en la migración de votos de Sergio Massa hacia los candidatos de María Eugenia Vidal. Más jugados, desde el peronismo que quiere dejar atrás el tiempo del kirchnerismo, aseguran que a Massa se les escurren no menos de 7 puntos al día de hoy. Es el caso de CFK, que cuando más habla, más se parece a sí misma, un efecto celebrado por el oficialismo, desde dónde se lo vive como un invalorable aporte a la campaña. Cristina tiene garantizada su banca en el Senado, es más, ya dispone de despacho. La idea es mantenerla acotada, pasarle frío, mientras se busca construir un interbloque más amplio que haga pie en la voluntad de gobernadores e intendentes en un clima de horizontalidad y apuntando a recuperar espacios institucionales para plantar una oposición más abierta y participativa. En la misma línea, aunque desde una posición más contenida por el momento, parece inscribirse el encuentro de tres intendentes de la Provincia de Buenos Aires que juegan para Cristina con el Jefe de Bloque del PJ en el Senado. Es más, Menéndez subió la foto a sus redes en un gesto casi temerario posicionado como está, al menos hasta hoy, en el escenario electoral. En cuanto a Cristina, de más está decir que, pensando en el 2019, la prefieren políticamente viva. *-*