Entre mesetas, cañadones, lagos y una fauna sorprendente, la región prepara una temporada con nuevas experiencias de naturaleza y aventura. La conectividad aérea con Perito Moreno abre otras posibilidades para quienes buscan conocerla.
Hay una Patagonia que no siempre aparece en las postales más conocidas. Es la que está en el noroeste de Santa Cruz, donde los caminos invitan a descubrir paisajes sorprendentes, pequeños pueblos y rincones que todavía conservan la tranquilidad de los lugares alejados de las multitudes.
Para Federico Djeordjian, de Chelenco Tours, lo más atractivo de la región es su diversidad. “Además del lago y cordillera que uno imagina, una Patagonia de mesetas y de cañadones inmensos nos sorprende”, explica. La riqueza de fauna es impresionante, y además, está la posibilidad de recorrer estos paisajes placenteramente, gracias a la infraestructura de uso público de Parque Patagonia.

Esa combinación permite acercarse a lugares extraordinarios sin necesidad de ser un experto. Y también ofrece la posibilidad de caminar, observar y disfrutar de los paisajes lejos del ruido y las rutinas.
Quizás una de las particularidades más interesantes del noroeste santacruceño sea la posibilidad de pasar de un ambiente a otro sin abandonar la región. Caminar por la estepa, detenerse a observar la fauna silvestre y acercarse a la historia de quienes habitaron estos territorios hace miles de años. No hay una única manera de conocerlo, ni necesariamente hay que hacerlo todo en un mismo viaje.
Una temporada para explorar, descubrir y quedarse un poco más
Algunas propuestas para esta nueva temporada están pensadas para quienes disponen de varios días y quieren conocer la región en profundidad. Otras permiten sumar experiencias a un viaje organizado por cuenta propia.
“Tenemos seis experiencias que van entre cuatro y ocho días. Incluso se pueden combinar entre sí, resultando viajes de hasta dos semanas”, cuenta Djeordjian. Son recorridos que integran alojamiento, traslados, excursiones y gastronomía. El avistaje de fauna, el senderismo, la fotografía y las navegaciones son los principales atractivos.



Pero también hay alternativas para quienes llegan en auto y buscan descubrir algo más de los lugares que visitan. En esos casos, recorrer con guías locales permite conocer el territorio desde otra perspectiva. “Más que manejar la Ruta 41, verla y hacer un par de fotos”, lo valioso es “entender la geología de todo lo que hay alrededor. Es como el detrás de escena, poder interpretar esos paisajes increíbles”, explica.
Entre las novedades de esta temporada aparece Experiencia Parque Patagonia, una excursión que incluye el Centro de interpretación y Planetario, recorridos por senderos como el Circuito Panorámico y las Tierras de Colores, y una pausa para almorzar en el Puesto de La Señalada.
También están fortaleciendo propuestas más específicas, como la observación de pumas y las excursiones en torno al monte San Lorenzo, que “es la cumbre principal de la provincia, uno de los grandes atractivos, pero a la vez de los menos concurridos”, explica.
La intención es que los viajeros puedan dedicarle más tiempo a la región. ““ Queremos que puedan llevarse un conocimiento mucho más acabado y profundo de la región y su gente”.



Nuevas formas de llegar y de recorrer la región
Desde julio, los vuelos de American Jet entre Buenos Aires y Perito Moreno ofrecen una nueva alternativa para llegar al noroeste santacruceño. Posibilita las visitas más cortas, resolviendo la dificultad de las distancias.
“Hay un público al que ahora sí llegamos. Y eso es un antes y un después para nosotros”. Se refiere especialmente a los viajeros extranjeros y a quienes, hasta ahora, no estaban dispuestos a realizar el largo recorrido terrestre desde Comodoro Rivadavia.
Pensando en quienes eligen llegar en avión, Chelenco sumó una propuesta llamada Los Antiguos en Aéreo, que permite adaptar la duración del viaje a las frecuencias disponibles y elegir distintas experiencias para disfrutar durante la estadía.
Al mismo tiempo, los prestadores turísticos de Los Antiguos y Perito Moreno vienen trabajando juntos a través de Patagonia Pintada, una iniciativa que busca dar a conocer los atractivos del noroeste santacruceño y de la región chilena, y ofrecer más alternativas a quienes llegan para recorrerla.
Uno de los grandes desafíos es estar organizados y capacitados, trabajar en el cuidado del territorio y promover buenas prácticas para el avistaje de fauna y el senderismo. Todo esto, además, “de la mano de anfitriones locales”.

Y hay algo más que le parece fundamental. “Un pueblo anfitrión se construye entre todos”. Desde el guía que acompaña una excursión o quien recibe a los visitantes en un alojamiento, hasta el empleado de una estación de servicio al que alguien le pregunta por el estado de un camino o qué lugares puede conocer.
Para Federico, se trata de que todos puedan aportar a la experiencia de quienes llegan y que ese encuentro termine beneficiando también a las comunidades locales.
Y es que, al final, lo que queda de un viaje es mucho más que paisajes. También están las historias que alguien nos contó en el camino, los lugares que no sabíamos que existían y esos encuentros que hacen que un destino se vuelva inolvidable. Y de todo eso, el noroeste de Santa Cruz tiene mucho para compartir.
