Se lanzó una serie de entrevistas disponibles en Youtube, donde se cuenta cómo era la relación con los tiburones a partir de la voz de pescadores legendarios de San Julián y Puerto Deseado.
“Al principio salían tiburones de 80 kg…”, cuenta “el Flaco” Deregibus, un pescador de Puerto San Julián, sin sabér que Miguel, también de esas mismas costas, le iba a completar la idea: después hubo “varios años que no salía. Se hacía concurso de cazón y no salía”. Por otro lado, Fernando Carilli de Puerto Deseado cuenta la emoción de cuando empezó a pescar con su papá a los 14 años. Estos tres testimonios forman el primer lanzamiento de la campaña “La Memoria del Océano” que ya está disponible en el canal de Youtube de la fundación Por El Mar.

En la costa de Santa Cruz, el vínculo con el mar se construye en capas. Está el presente, lo que se ve hoy, y también lo que recuerdan quienes pasaron años saliendo a pescar, mirando las mareas, entendiendo los tiempos de la pesca. Desde ese lugar aparece “Memoria del océano”, una campaña promovida por la fundación Por El Mar que busca repensar la relación con los tiburones.
“Para nosotros, registrar y divulgar estas historias también es una forma de conservación. La memoria de los pescadores es una fuente de información muy valiosa para comprender cómo fue cambiando el mar. Conocer cómo viven hoy ese vínculo con los tiburones es lo que nos permite contar una historia diferente sobre la especie”, explica Romina Celeste Miguez, directora de comunicación de la fundación.
Noel Miranda, comunicadora social y gestora local de Por el Mar en San Julin, explicó: “La propuesta nace desde la necesidad de volver a escuchar a quienes conocen el mar y recuperar esas historias que quedaron en la memoria de las comunidades costeras”. En esas conversaciones aparece algo que atraviesa toda la campaña. No se trata solo de contar cómo era antes, sino de registrar un cambio que todavía está en proceso. “Me acuerdo de esos concursos de pesca donde se exponía a los tiburones como trofeo”. Esa escena, que durante años fue naturalizada, hoy se mira distinto. Y es que algo pasó en el medio.
De pronto, los tiburones dejaron de aparecer. “Llegar a hacer el torneo y que no haya tiburones… fue terrible”, cuenta Miranda. Sin duda, esa escena fue un punto de quiebre. A partir de ahí, la comunidad de pescadores empezó a revisar sus prácticas. Hoy los torneos volvieron, pero bajo otras condiciones.Existe la devolución obligatoria, uso de anzuelo circular y una lógica que busca sostener la actividad sin afectar la vida del animal. “Los pescadores entienden que el tiburón se tiene que proteger para que siga existiendo la pesca. No hay pesca sin tiburón”, resume. En ese proceso, Noel Miranda también reconoce el trabajo previo de otras organizaciones como la WCS.
El desafío de mirar más allá de la costa
La campaña también tiene otro objetivo y es el de llevar esa conversación más allá de las comunidades pesqueras. Para Noel, “la educación es el puente”. Desde talleres en escuelas hasta la escritura de un cuento infantil sobre tiburones y el gran mural en Puerto Deseado, la idea es abrir ese tema a quienes no tienen un vínculo directo con el mar.

En ese trabajo empiezan a aparecer historias que estaban más cerca de lo que parecía. Familias que pescan, chicos que descubren ese vínculo por primera vez, docentes que encuentran nuevas formas de abordar el tema en el aula. Las primeras cápsulas ya están disponibles y comienzan a circular, además de en YouTube, en proyecciones locales, encuentros comunitarios, escuelas.
“Lo que más nos emociona de esta campaña es que este pedacito de memoria colectiva prevalezca. No solo para las comunidades que vivieron estas historias, sino para todos. Que las voces del Flaco, Miguel y Fernando lleguen a todo el país es uno de los objetivos más importantes para nuestro equipo”, sostiene Miguez.
Links del canal de Youtube @porelmar_org