En la estepa cercana a El Calafate, las máquinas avanzaron sobre los lotes y marcaron un hecho inédito para la provincia, como lo es la primera cosecha de avena producida a gran escala en Santa Cruz. Ocurrió en la Estancia Alice, donde el gobernador Claudio Vidal encabezó el inicio formal de una producción que hasta hace pocos años parecía imposible en estas latitudes.

No se trata solo de una cosecha. Son más de 300 hectáreas efectivamente producidas, con rindes que en algunos sectores alcanzan los 1.200 kilos por hectárea. Es la primera vez que Santa Cruz logra este volumen de producción de granos, con destino directo a la elaboración de alimento balanceado y al fortalecimiento de la actividad ganadera local.

Durante la jornada, Vidal remarcó el sentido de este paso productivo y fue directo. “Acá quedó demostrado que esto no es humo, es una realidad”. Para el mandatario, la experiencia rompe con una lógica instalada durante años. “Hubo quienes decían que producir así en Santa Cruz no era posible. Fuimos pocos los que creímos que se podía, y hoy lo estamos viendo”, expresó ante productores, trabajadores rurales y técnicos que acompañaron la actividad.
Del ensayo a la escala
La iniciativa se apoya en un esquema de trabajo conjunto entre el sector privado y el acompañamiento del Estado provincial, con el objetivo de reducir la dependencia de insumos externos y avanzar hacia el autoabastecimiento de forraje. En palabras del gobernador, producir alimento balanceado en la provincia era, hasta hace no mucho, algo “totalmente impensado”. Hoy, ese escenario empieza a cambiar.

“Vamos a tener alimento balanceado producido en Santa Cruz para generar carne y huevos más baratos”, sostuvo Vidal, al tiempo que subrayó la importancia de mirar los recursos disponibles y volver a una cultura de trabajo ligada a la producción local. “Tenemos que dejar atrás el no permanente y animarnos a hacer. Este es un ejemplo de que sí se puede”, afirmó.
El proyecto no se limita a esta primera cosecha. Desde el Gobierno Provincial anticipan que la experiencia puede ampliarse en superficie y replicarse en otros puntos de la provincia en próximas temporadas. “Es la primera vez que lo hacemos y el resultado es excelente. Vamos a seguir trabajando para crecer”, cerró el mandatario.

Más allá de los números, la cosecha de avena en Estancia Alice marca un punto de inflexión en la matriz productiva santacruceña. Demuestra que producir granos en la provincia es posible, que genera trabajo y que abre un nuevo horizonte para el desarrollo agropecuario en la estepa.
