Sepultar a un hermano, 35 años después
“Recién ahora lo podemos sepultar”, admite Oscar, luego del reconocimiento del cadáver de su hermano Horacio Giraudo, en el cementerio de Darwin, a 35 años de la Guerra de Malvinas. El viernes 26 de enero, la familia fue notificada de que habían identificado el cuerpo de Horacio, luego de cotejar las muestras de ADN, en un operativo de Cruz Roja que demandó unos cinco años. La tristeza recrudece los días 31 de enero, jornada en que abrieron las puertas de su casa, de Hernando, para dialogar con La Voz. El 31 de enero de 1982, toda la familia Giraudo se había reunido para celebrar los cumpleaños de Horacio y de Oscar. En la intimidad, Oscar reconoce que “los sentimientos se negaban a aceptar la muerte, porque no se lo pudo ver, porque no había hasta hace pocas semanas, la confirmación real de su deceso”. La familia Giraudo ya había podido visitar el cementerio, tiempo atrás. Ambos mantienen despierta la esperanza de volver al cementerio de Darwin y colocar flores sobre la lápida de Horacio, para cerrar definitivamente el proceso que se inició con el trágico final de un héroe que luchó por su país.Registros. *-*