Picao (picado): “Andar ‘picado’ se refiere estar enojado por perder en algo, como un juego o un partido”, así lo define el Diccionario Chileno (que no es más que una página web dedicada a los “modismos puramente chilenos. Escrito por chilenos”).

Y siguiendo al pie de la letra esta definición, el Rally del Karukinka se transformó lenta pero firmemente en el Rally de los Picados. Una carrera pintoresca que, creada por Transboradora Austral Broom, alcanzó en 2019 su XV edición.

La ruta del Oro Fueguino pretende calar hondo en los binomios y que el trazado que atraviesa el oro del cordón Baquedano, el oro blanco de las ovejas y el oro negro del petróleo, se transforme en parte fundamental del calendario tuerca argentino-chileno.

Cuenta la leyenda (y a esta altura es una verdad relatada) que fue un puñado de “picaos” del Gran Premio de la Hermandad, los que impulsaron la competencia. La sangre en el ojo. La vena. O simplemente la frustración de no haber alcanzado objetivos en la carrera más tradicional de la Tierra del Fuego y sus alrededores, se tomó como impulso para inventar una nueva. Aunque la dificultad y los kilómetros de carrera son bastante menores que el GPH, el Karukinka avanza a paso firme y se hace tradición.

El club 18 de Septiembre, una de las instituciones más antiguas de la región y que acaba de cumplir 99 años en agosto pasado, es el encargado de preparar inscripciones, trazados, planillas, cronómetros, grillas, medidas de seguridad, y todos los etcéteras que involucran la organización de una competencia de estas características.

El rally del Karukinka recorre caminos internos del lado chileno de la Isla Grande. Uniendo Porvenir y Cerro Sombrero, levanta polvareda en uno de los rincones más inhóspitos del planeta. Pero no por eso es menos convocante.

Porvenir surgió de un destacamento policial instalado en 1883 durante la fiebre del oro y fue fundada oficialmente en 1894, bajo el gobierno de Jorge Montt Álvarez para el servicio de las nuevas estancias ganaderas. Inicialmente fue habitada por inmigrantes europeos (principalmente croatas) incentivados por el descubrimiento de yacimientos del metal precioso. Según el último censo de 2017, la ciudad tiene 7446 habitantes.

Cerro Sombrero es la capital de la comuna de Primavera y está a 125 kilómetros al noreste de Porvenir. Fue construida en 1958 como centro residencial y de servicios de la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP). Desde entonces no dejó de prosperar hasta convertirse en municipio. Si bien el último dato oficial data de 2002, anunciando que la comunidad ostentaba 687 habitantes, su infraestructura cuenta con gimnasio, piscina climatizada, jardín botánico, cine, aeropuerto, bodegas y hasta casino.

En 2005, cuando se corrió por primera vez el Rally TABSA Karukinka, el dueño de los caminos fue Renzo Vojnovic en un Lada Samara que competía dentro de la Categoría B. Quince ediciones después, los pilotos siguen apuntando con vehemencia a la llegada.

El sol apenas entibia un noviembre frío, pero -como si supiera que es una jornada importante- el viento se toma el día. Los aficionados y los curiosos se fueron acomodando a lo largo de la ruta para ver pasar a su favorito. Los motores resuenan en la granja Rabito y el eco de la inmensidad lo abarca todo. No hace falta más que sintonizar Radio Magallanes para no perderse nada de lo que sucede.

No hay nervios, el ambiente es relajado y de camaradería. Hay ganas de salir de una buena vez y de a poco pilotos y navegantes van ajustando los cascos, revisando los arneses y probando los intercomunicadores. Las doce del mediodía será la hora señalada.

Los equipos copan la estepa. Los coirones, las plantas de calafate, la chatura verde amarillenta es el típico paisaje que no responde a ningún lado de la frontera en particular. Los encolumnados esperan -en apariencia- tranquilos, aun sabiendo que habrá máquinas que no llegarán siquiera a la largada.

Como si aparecieran por la demanda constante del público, los motores empiezan a sonar. Primero tímidamente, en pocos segundos con un volumen que permite distinguirlos desde el otro lado del pueblo. El comisario deportivo repite la seña para chequear que todos los ocupantes de los habitáculos estén debidamente atados a sus butacas. El cronómetro marca una cuenta regresiva esperada.

Las sonrisas van desapareciendo para darle a la largada la solemnidad que se merece. Después de todo subirse a un auto de carreras es cosa seria.

Aunque parezca imposible, lo cierto es que esta carrera no se corre solo en el trazado determinado por la comisión directiva de la competencia. El Rally Karukinka se va corriendo por semanas un poco en Porvenir, otro poco en Cerro Sombrero, pero también otro tanto en Río Grande y en Punta Arenas. Ciudades que suelen ser protagonistas de ese Gran Premio de la Hermandad que tanta historia ha escrito.

Algunos espectadores involuntarios que se han encontrado con la ruta cerrada conocen de manera fortuita la historia del Rally de los Picados. Pero aunque se quedan solo por obligación, nadie se queja, todos vivan el paso de cada una de las máquinas y aprovechan el clima benévolo que reina para sacar algunos fotos y llevarse varios videos como souvenir.

Una joven familia de origen francés se acomoda junto al alambre en el cruce Baquedano. Mientras despliegan un picnic improvisado, los tres niños con cabello del color del sol se ríen y se asombran con el sonido de los motores. La mamá prepara sándwiches en baguette y la escena se vuelve un absoluto cliché.

Al día todavía le quedan muchas horas de luz, pero Luis Cuevas ya cruzó la meta y le puso nombre y apellido a la edición 2019.

El rally TABSA Karukinka cumplió los 15 y su fiesta fue perfecta.

María Fernanda Rossi

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