La compañía comprometió USD 39,4 millones hasta 2035 para desarrollar el área Anticlinal Aguada Bandera. El plan contempla 13 perforaciones y trabajos sobre instalaciones. Los primeros cuatro pozos comenzarán ahora y la mayor parte de la inversión se concentrará entre 2026 y 2028.
Quintana comprometió una inversión de USD 39,4 millones en Santa Cruz para desarrollar el área Anticlinal Aguada Bandera, en el norte provincial. El programa incluye 13 nuevas perforaciones y comienza con una primera campaña de cuatro pozos.
Aunque el plan se extiende hasta 2035, buena parte del desembolso llegará mucho antes. Según informó el Gobierno de Santa Cruz, USD 28,5 millones corresponden al período 2026-2028, cuando la compañía concentrará una parte importante de los trabajos previstos.
Los primeros cuatro pozos tendrán como objetivo principal la formación Bajo Barreal. Algunas de esas perforaciones permitirán, además, obtener información sobre D-129, una formación que despierta cada vez mayor interés entre las operadoras que trabajan en la Cuenca del Golfo San Jorge.
El programa completo contempla 13 pozos, trabajos sobre instalaciones y dos operaciones de fractura no convencional.

Más inversiones y equipos en el norte provincial
El desembolso de Quintana se suma a otras inversiones que comenzaron a traducirse en nuevas campañas de perforación en Santa Cruz.
Crown Point inició recientemente tres pozos en las áreas Koluel Kaike y Piedra Clavada, con una inversión estimada en USD 7,27 millones. Dos apuntan a objetivos convencionales y el tercero permitirá obtener información sobre D-129 a unos 2.550 metros de profundidad.
Alianza Petrolera, en tanto, comprometió más de USD 10 millones para desarrollar Sur Río Deseado Este. Su proyecto prevé tres pozos exploratorios y la incorporación de una tecnología canadiense de perforación multilateral para intentar recuperar petróleo pesado.
A ese movimiento se suma CGC, que incorporó un equipo perforador propio para trabajar de manera permanente en el flanco norte y lleva adelante un programa de 31 pozos entre 2026 y 2027.
Los proyectos no tienen la misma escala ni persiguen exactamente los mismos objetivos. Pero coinciden en algo: el dinero comprometido comienza a convertirse en equipos, perforaciones y actividad en los yacimientos del norte santacruceño.

D-129, una apuesta que empieza a repetirse
Dentro del programa de Quintana aparece además una formación que comienza a ganar protagonismo. D-129 es una roca generadora de la Cuenca del Golfo San Jorge. En términos sencillos, es una de las formaciones donde se originaron hidrocarburos que luego migraron hacia reservorios explotados convencionalmente durante décadas.
Ahora el interés pasa por conocer si parte de ese petróleo puede extraerse directamente de la formación mediante técnicas no convencionales y si hacerlo resulta comercialmente viable.
Quintana utilizará algunas de las primeras perforaciones para obtener información sobre D-129 y proyecta entre enero y febrero de 2027 una segunda campaña dirigida específicamente a esa formación, con un equipo de mayor capacidad que permita alcanzar más profundidad.
No es la única empresa que la está mirando. Crown Point incluyó D-129 entre los objetivos de su actual campaña y otras operadoras también evalúan su potencial. Todavía se trata de exploración. Perforar D-129 no significa que exista una nueva reserva lista para explotar a gran escala: primero habrá que conocer cómo responde la formación y si los resultados justifican nuevas inversiones.
Mientras esa respuesta comienza a buscarse bajo tierra, el movimiento más inmediato ya puede medirse en dólares y perforaciones. Quintana suma ahora más de USD 39 millones a una serie de inversiones que empiezan a tomar forma en los yacimientos santacruceños.