El gobernador estuvo en el lugar donde trabaja la Justicia Federal y sostuvo que los primeros indicios coinciden con la hipótesis planteada tras el descarrilamiento del 7 de octubre. La locomotora era la única que estaba operativa y había sido reparada durante casi dos meses.
Cuatro días después del descarrilamiento de una locomotora de YCRT, la investigación comenzó a aportar los primeros elementos sobre lo ocurrido.
El gobernador Claudio Vidal estuvo en el sector donde la Justicia Federal realizó las pericias y aseguró que, de acuerdo con la información que recibió del equipo técnico, los primeros indicios apuntan a un sabotaje.


“Según el equipo técnico, los peritos nos informan que esto fue sabotaje, que era lo que se suponía desde el primer momento”, afirmó.
El descarrilamiento ocurrió el 7 de octubre y derivó posteriormente en una denuncia ante la Justicia Federal. Ahora serán las actuaciones judiciales las que deberán determinar qué ocurrió y, en caso de comprobarse que hubo una acción intencional, identificar a los responsables.
Vidal puso especialmente el foco en el riesgo al que estuvieron expuestos los trabajadores.
“Podemos estar de acuerdo o no estar de acuerdo en un montón de cosas, pero acá se metieron con la vida de los trabajadores y con una actividad, con una empresa que es todo para Río Turbio y para 28 de Noviembre”, sostuvo.
La única locomotora que estaba funcionando
El daño tiene además una consecuencia directa sobre la operación ferroviaria de YCRT.
Según explicó Vidal, era la única locomotora que se encontraba en funcionamiento y los trabajadores habían dedicado cerca de dos meses a ponerla nuevamente en condiciones.
“Me comentaban los operarios que estuvieron durante casi dos meses trabajando para dejar esta locomotora en condiciones y pasó lo que pasó”, señaló.

El episodio ocurrió además cuando la empresa buscaba recuperar la comercialización del carbón. De acuerdo con lo informado por el gobernador, YCRT se encontraba ante la posibilidad de cerrar un contrato de venta de una magnitud que no registraba desde hacía entre 15 y 17 años.
Esos ingresos permitirían sostener la actividad y avanzar, entre otras cosas, con la compra de dos locomotoras nuevas.
Por eso, Vidal vinculó el descarrilamiento con algo que excede el daño sobre el material ferroviario: la posibilidad de afectar una etapa en la que la empresa intenta volver a producir y vender carbón.
La investigación ahora está en manos de la Justicia
Con las primeras pericias realizadas, la investigación deberá determinar cómo se produjo el descarrilamiento y establecer eventuales responsabilidades.
Vidal pidió que se llegue “hasta las últimas consecuencias”, aunque remarcó que será la Justicia la que deberá definir los próximos pasos.
“Nosotros respetamos la libertad de poderes, no le vamos a decir a la Justicia qué es lo que tiene que hacer. Ojalá que llamen a todos los que tengan que llamar a indagatoria, que se encuentre al responsable o a los responsables”, expresó.
El gobernador también convocó a los trabajadores a colaborar para intentar recuperar nuevamente la locomotora y restablecer el servicio ferroviario.
“Que todos los trabajadores ayuden, colaboren, que trabajemos entre todos en equipo para poner en marcha nuevamente esta locomotora, poner los fierros en condiciones”, señaló.
La preocupación está puesta también en lo que YCRT representa para la Cuenca Carbonífera. La actividad de la empresa sostiene puestos de trabajo y tiene un peso directo sobre la economía de Río Turbio y 28 de Noviembre.

Vidal aseguró que la intención es preservar esos empleos y recuperar cuanto antes la capacidad operativa afectada por el descarrilamiento.
Mientras tanto, la investigación federal deberá establecer si los indicios preliminares señalados por el equipo técnico efectivamente permiten confirmar que detrás del descarrilamiento hubo una acción intencional y, en ese caso, quiénes fueron sus responsables.