La Dirección Nacional del Antártico otorgó la autorización ambiental a Volar, de HeliUshuaia, para operar durante la temporada de verano. Los vuelos estarán destinados al entrenamiento de pilotos en condiciones antárticas y a tareas sanitarias y de socorro. “No estamos hablando de turismo”, aclaró Osvaldo Mella, referente de la empresa fueguina.

La Dirección Nacional del Antártico firmó la autorización medioambiental para que Volar, de HeliUshuaia, realice 14 vuelos a la Antártida durante la temporada de verano. Así lo confirmó Osvaldo Mella, referente de la empresa fueguina. La firma llegó después de que la Dirección Nacional del Antártico se reuniera con FINNOVA la semana previa, encuentro en el que el organismo adelantó que la autorización estaba en trámite.
Catorce vuelos, de capacitación y sanitarios
Mella fue explícito sobre el objetivo de la autorización: “No estamos hablando de turismo”. Los 14 vuelos se dividen en dos tipos: capacitación y entrenamiento de pilotos en condiciones antárticas, y vuelos sanitarios y de socorro. Sobre el primer punto, precisó que el entrenamiento apunta puntualmente a la operación en el continente: “Para todo lo que es Antártida y para entrenar a los pilotos. A los pilotos a operar en esa zona”.

Un avión reconvertido para emergencias médicas
La autorización no aparece de la nada. Volar ya había operado vuelos a la Antártida durante enero y febrero de la temporada anterior, y tenía planeado sumar una etapa de invierno que terminó demorándose. Mella explicó por qué: “Todo un trabajo que hicimos el año pasado, todo un trabajo que hicimos este año, los vuelos que hicimos durante enero y febrero, y pensábamos ir en invierno y se fue demorando el tema de invierno porque estábamos en la reconversión del avión para que sea sanitario full”. La reconversión implica equipar la aeronave al 100% para atender emergencias médicas, la base operativa de los vuelos sanitarios que ahora quedaron autorizados.
Un encuentro previo con FINNOVA
Según Mella, la Dirección Nacional del Antártico visitó a FINNOVA la semana anterior a la firma. En ese encuentro, el director del organismo le anticipó que la autorización estaba en trámite. Ese cruce entre el sector privado fueguino, la Dirección Nacional del Antártico y FINNOVA es, según FINNOVA, un ejemplo del tipo de articulación que permite convertir capacidades operativas ya instaladas en Tierra del Fuego AIAS en autorizaciones concretas para operar en la Antártida.