La población de elefantes marinos en Chubut cayó más de un 60% tras la epidemia de gripe aviar de 2023. Investigadores de WCS Argentina y CONICET advierten que la especie, hasta ahora considerada “de preocupación menor”, pasaría a la categoría “En peligro”. En octubre se realizará un nuevo censo para evaluar la recuperación de la colonia.

WCS Argentina monitorea desde hace más de 40 años a la colonia de elefantes marinos del sur en Península Valdés, la única reproductiva en Argentina y la más importante del país. El reporte presentado a las autoridades provinciales a fines de septiembre reveló que la población se redujo a 19.871 individuos mayores a un año, lo que implica un 61% menos que antes del brote de gripe aviar H5N1.

Según los criterios de la UICN, la población de elefante marino del sur de Península Valdés estaría “En peligro”. Crédito: WCS Argentina.


El impacto fue devastador: el número de hembras adultas bajó un 60%, los machos alfa un 43% y la producción de crías descendió de 14.427 en 2022 a solo 5.677 en 2023.

“Hasta el evento de 2023 era imposible pensar que una población saludable como la del elefante marino de Península Valdés podía pasar, de un año a otro, a estar en peligro de extinción en un lugar con amenazas, pero relativamente prístino. Esto representa una alerta frente al cambio climático, que exacerba los riesgos e incrementa la incertidumbre”, señaló Valeria Falabella, directora de conservación costero-marina de WCS Argentina.

Un centinela del mar

El elefante marino del sur es la foca más grande del mundo: los machos alcanzan los 5 metros de largo y pesan hasta 4 toneladas, mientras que las hembras rondan los 3 metros y 900 kilos. Aunque pasan la mayor parte de su vida en el mar, llegan a las costas para reproducirse y mudar la piel.

En Península Valdés se concentra más del 80% de los ejemplares argentinos, un paisaje declarado Patrimonio Mundial Natural por la UNESCO. Allí, el brote de gripe aviar en 2023 mató al 97% de las crías y a numerosos adultos reproductores.

Elefantes marinos en la playa de Península Valdés. Crédito: Adriana Sanz – Gentileza WCS Argentina.


“El censo de este año, así como los próximos, resultan claves para poder evaluar los distintos escenarios de recuperación de esta población”, explicó Falabella. Y advirtió: “Se espera que, ante la crisis climática, epidemias como la de 2023 sean cada vez más frecuentes, poniendo en peligro la salud y el estado de conservación de las especies. El elefante marino actúa como centinela del mar, reflejando el estado de conservación del océano”.

Convivir con la especie en las playas

En las costas de Valdés, las hembras paren una sola cría entre septiembre y octubre y la amamantan durante 21 días, un período de extrema vulnerabilidad. El contacto humano puede tener consecuencias graves.

“La presencia en las playas a veces genera abandonos de crías cuando las madres se sienten amenazadas, o desplazamientos de huida con alto desgaste de energía en animales que están ayunando”, advirtió Julieta Campagna, coordinadora del paisaje Valdés de WCS Argentina.

Entre las recomendaciones, los especialistas destacan:

  • Mantenerse a más de 30 metros de distancia.
  • No arrojarles piedras ni provocar desplazamientos.
  • Impedir que los perros se acerquen.
  • Nunca interponerse entre los animales y el mar.


Hacia un manejo responsable

Además del monitoreo científico, WCS Argentina instaló carteles informativos en playas y acompañó la sanción de la ley provincial para la protección del elefante marino del sur, aprobada en 2025 en Chubut. La norma busca garantizar un manejo precautorio en sus costas y reforzar la conservación de una especie que hoy enfrenta un futuro incierto.

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