El gobernador precisó que el primer pago ingresó a Gezhouba, la empresa china que encabeza el consorcio constructor.

Es el primer desembolso de los fondos destinados a retomar las obras sobre el río Santa Cruz. El dinero forma parte de los USD 150 millones provenientes del financiamiento chino que permanecían depositados en una cuenta del Estado nacional. Días atrás, el gobernador había vuelto a reunirse con Nación y la empresa para destrabar los pagos.

Después de meses de negociaciones, una parte de los fondos destinados a reactivar las represas sobre el río Santa Cruz finalmente llegó a la empresa encargada de ejecutar la obra. Gezhouba recibió este viernes $45.000 millones, correspondientes al primer desembolso previsto dentro del proceso que busca volver a poner en marcha un proyecto prácticamente paralizado desde fines de 2023.

El dato tiene un antecedente inmediato. Días atrás, el gobernador Claudio Vidal mantuvo una nueva reunión con representantes de la empresa y del Gobierno nacional para destrabar los pagos que todavía estaban pendientes.

“Hace unos días estuvimos reunidos con la empresa y con el Gobierno Nacional para terminar de destrabar los desembolsos necesarios para avanzar con las represas. Hoy ingresó a Gezhouba el primer pago previsto por 45.000 millones de pesos”, confirmó Vidal.

No se trata todavía de la reactivación plena de las obras. Pero sí de un movimiento necesario para llegar a ese punto: los recursos estaban disponibles y ahora una primera parte fue transferida a la empresa.

Los $45.000 millones forman parte de los USD 150 millones provenientes del financiamiento chino que ya habían sido girados para las represas, pero permanecían depositados en una cuenta del Estado nacional mientras continuaban las negociaciones para retomar el proyecto.

Una negociación que lleva meses

La Provincia viene interviniendo en esas conversaciones desde hace más de un año.

En mayo de 2025, Vidal recorrió las represas Jorge Cepernic y Néstor Kirchner junto a autoridades de ENARSA y representantes de la UTE integrada por Gezhouba y Electroingeniería. En aquel momento, el Gobierno santacruceño informó que las conversaciones con Nación, las empresas y China habían permitido destrabar parte del conflicto que mantenía paralizada la construcción desde diciembre de 2023.

Después continuaron las negociaciones para ordenar las condiciones económicas y contractuales necesarias para reiniciar los trabajos.

Incluso la propia UTE reconoció públicamente la intervención provincial. En una carta dirigida a Vidal, las empresas destacaron las gestiones y la coordinación impulsadas desde Santa Cruz para alcanzar los acuerdos necesarios para darle continuidad al proyecto.

Sin embargo, quedaba un punto decisivo: hacer efectivos los desembolsos. El ingreso de los primeros $45.000 millones a Gezhouba es el primer resultado financiero visible de ese proceso y permite empezar a trasladar los acuerdos alcanzados a los frentes de obra.

Ahora la expectativa estará puesta en los siguientes desembolsos y, fundamentalmente, en el ritmo con el que puedan incorporarse trabajadores y recuperarse las tareas.

Alrededor de 150 trabajadores ya se encuentran realizando tareas vinculadas con la reactivación, mientras se esperan nuevas incorporaciones a medida que se habiliten más frentes.


La discusión que viene: volver a generar trabajo

Para Santa Cruz, lo que suceda con las represas excede largamente la construcción de las dos centrales hidroeléctricas.

En sus momentos de mayor actividad, el proyecto sostuvo miles de puestos de trabajo directos e indirectos y generó movimiento alrededor de proveedores, transporte, servicios y comercios. Su paralización tuvo el efecto contrario.

Por eso, cada paso hacia el reinicio tiene una traducción concreta para la provincia: cuándo volverán los trabajadores y cuánto tiempo llevará recuperar el movimiento que alguna vez generó la obra.

“Es una señal importante para Santa Cruz: empiezan a activarse recursos que generan trabajo, movimiento económico y actividad alrededor de una obra estratégica para la provincia”, señaló Vidal.

El gobernador también puso la reactivación dentro de una discusión política que atraviesa a las represas desde hace años.

“Durante años el kirchnerismo usó las represas como bandera política. Fueron demasiadas promesas y una obra que terminó paralizada, dejando a cientos de santacruceños sin trabajo”, cuestionó.

Y contrapuso ese escenario con las negociaciones que viene llevando adelante su administración: “Nosotros gestionamos para que las cosas sucedan. Es un paso importante para volver a poner en movimiento una obra fundamental para Santa Cruz, recuperar puestos de trabajo y generar actividad económica”.


Los $45.000 millones no significan que el problema de las represas esté resuelto. Todavía resta conocer cómo continuará el cronograma de desembolsos y cuánto demandará recuperar un ritmo significativo de construcción.

Pero después de meses de negociaciones entre Santa Cruz, Nación y las empresas, una primera parte de los fondos dejó de estar trabada y llegó a Gezhouba.

Ahora el próximo dato tendrá que verse donde realmente importa: en la obra.

Deja tu comentario