Macri no tuvo la semana que esperaba, pero igual es optimista
En la segunda parte de lo que él mismo definió desde Montevideo como "una semana compleja", el Presidente combinó su convicción de estar "haciendo lo correcto" en el caso Maldonado y una hiperactividad notoria en lo que hace a su obsesión: la gestión del Gobierno. La hiperactividad presidencial fue , según quienes lo conocen bien, su reacción natural a la angustia que atravesó a la Casa Rosada luego del hallazgo del cuerpo sin vida de Maldonado en el río Chubut, al mediodía del martes. Y él está tranquilo porque lo que quería era saber la verdad de lo que pasó", afirmó a LA NACION uno de los funcionarios más cercanos al Presidente. Está convencido, según uno de los ministros con los que tiene más confianza, de que a los "oportunistas" que usaron el caso "les va a ir mal" en las elecciones. El ministro de Justicia, Germán Garavano, fue el miembro del Gabinete con el que el Presidente tuvo comunicación permanente durante la semana, obviamente por las derivaciones del caso Maldonado. Ese mismo día, el ministro de Producción, Francisco Cabrera, le pasó una comunicación con Wilbur Ross, el poderoso secretario de Comercio norteamericano, uno de los funcionarios más cercanos a "Donald", como llama Macri en la intimidad al presidente Donald Trump. *-*