La comunidad internacional, dividida ante el bombardeo
Los miembros de la Unión Europea (UE), casi toda América Latina y los aliados de Estados Unidos en Medio Oriente aprobaron -o dejaron pasar- el uso de la fuerza contra el régimen de Bashar al-Assad. Un discurso prácticamente calcado llegó desde Ankara, donde el gobierno turco, totalmente enemistado con el régimen de Al-Assad, dijo que era una reacción apropiada que "expresaba la conciencia de toda la humanidad frente al ataque de Duma, del que hay fuertes sospechas" de que fue llevado a cabo por el gobierno sirio. El gobierno de Irán, estrecho aliado de Siria y desencontrado con Estados Unidos tras la breve primavera de entendimiento desarrollado durante los años de Barack Obama, calificó el ataque tripartito a Siria como un "crimen". Los gobiernos de América Latina -excepto Cuba, que denunció el "ataque atroz"-, reunidos en la Cumbre de las Américas, en Lima, eludieron una referencia directa a los bombardeos occidentales y repudiaron el uso de gases químicos del régimen de Al-Assad en su propio país. *-*