La Provincia aprobó el estudio de impacto ambiental de un proyecto de navegación turística que busca incorporar esta experiencia a su oferta de naturaleza. La propuesta deberá contemplar medidas para proteger a los animales y sus hábitats durante las excursiones.

Observar ballenas y otros cetáceos desde una embarcación podría convertirse en una nueva propuesta para quienes visitan Santa Cruz. La provincia acaba de dar un paso en esa dirección con la aprobación del estudio de impacto ambiental de un proyecto que busca desarrollar excursiones de avistaje turístico.

La iniciativa, denominada “Navegación Turística para Avistaje de Cetáceos”, fue impulsada por la Secretaría de Estado de Turismo y recibió la aprobación ambiental del Ministerio de Salud y Ambiente, a través de la Secretaría de Estado de Ambiente.

La medida quedó formalizada mediante la Disposición N.º 315-SEA/2026, después de que el área técnica verificara el cumplimiento de los procedimientos establecidos por la legislación ambiental provincial.

Se trata de una instancia importante para el proyecto, aunque la aprobación del estudio no significa que las excursiones ya estén funcionando.

Observar sin alterar la vida de los animales

El avistaje embarcado ofrece la posibilidad de acercarse al ambiente natural de ballenas, delfines y otros cetáceos. Pero esa cercanía también exige cuidados para evitar que la presencia de embarcaciones altere su comportamiento o afecte los espacios que utilizan.

Por eso, uno de los aspectos centrales del proyecto será establecer medidas para reducir los posibles impactos de la actividad.

Según informó el Gobierno de Santa Cruz, el secretario de Estado de Ambiente, Diego Procopio, y el director de Desarrollo y Planificación Turística, Alejandro Agulla, coordinaron pautas de trabajo para definir cómo se desarrollarán las excursiones.

La propuesta contempla protocolos de mitigación destinados a proteger a los cetáceos y sus hábitats, además de condiciones de seguridad e idoneidad técnica para quienes presten el servicio.

La información oficial todavía no detalla cuáles serán las distancias de aproximación permitidas, los tiempos de observación ni otras reglas específicas para las embarcaciones. Esos aspectos serán fundamentales para conocer cómo funcionará la actividad.

Una nueva posibilidad para el turismo de naturaleza

Santa Cruz cuenta con una extensa costa atlántica y una biodiversidad marina que forma parte de su patrimonio natural. La posibilidad de desarrollar excursiones de avistaje abre una alternativa para ampliar las experiencias vinculadas con el mar.

El proyecto busca combinar esa oportunidad turística con la conservación de las especies y los ambientes que habitan.

Sin embargo, todavía quedan preguntas por responder. La comunicación oficial no precisa en qué localidades se realizarían las navegaciones, qué especies serían objeto de observación ni cuándo podrían comenzar las excursiones.

Por ahora, la aprobación ambiental permite dar otro paso en la planificación de la actividad.

El desafío que viene será definir cómo acercar a los visitantes a la fauna marina sin que esa experiencia termine afectando aquello que precisamente fueron a conocer.

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