La comunidad artística y cultural se presentó este domingo en El Chaltén, donde compartió parte del trabajo que realiza para recuperar y difundir el patrimonio musical de la provincia. Entre canciones, historietas e intercambio con el público, el encuentro abrió una conversación sobre la identidad, la memoria cultural y aquello que nos vincula con Santa Cruz.

Una canción de Eduardo Guajardo fue el punto de partida. Juancho Giménez la escuchó, encontró una historia en ella y decidió llevarla a otro lenguaje: la historieta. Así nació la primera entrega de Canciones con Historieta, basada en Santacruceños del Viento, la composición que también terminó dando nombre a la comunidad artística y cultural que este domingo se presentó en el Centro Cultural de El Chaltén.


Invitados por la Agrupación Gaucha Juana Sepúlveda, con Carola Ybarra como anfitriona, los integrantes de Santacruceños del Viento presentaron la comunidad, sus objetivos y la forma en que vienen trabajando para recuperar y difundir parte del patrimonio cultural de la provincia.

Mostraron el Repositorio Musical, compartieron música popular santacruceña y el proyecto Canciones con Historieta, que lleva composiciones de autores de la provincia al lenguaje gráfico. La propuesta incluyó además un espacio abierto de intercambio con el público, donde fueron apareciendo preguntas, recuerdos y experiencias que llevaron la conversación hacia algo que atravesó toda la tarde: qué entendemos por identidad santacruceña y cómo hacemos para transmitirla.

Giménez contó que su interés por participar de la comunidad también nació de una experiencia que conoce bien, la de proyectos artísticos que logran ponerse en marcha, encuentran acompañamiento durante un tiempo, pero después se interrumpen. “Muchas veces nos quedamos con ganas de seguir con un proyecto, pero ese proyecto se corta”, explicó. En Santacruceños del Viento encontró la posibilidad de dar continuidad a esas búsquedas y, desde su propio oficio, aportar una nueva manera de acercarse a la música y a las historias de la provincia.

Cuando una canción se convierte en historieta

En ese camino apareció Canciones con Historieta. Giménez es historietista y encontró en las composiciones santacruceñas historias que podían trasladarse al dibujo. La primera fue Santacruceños del Viento, de Eduardo Guajardo, pero ya trabajan sobre otras obras y la intención es continuar sumando autores a una serie que permita descubrir, o volver a descubrir, parte del cancionero de la provincia desde otro lenguaje.

Mientras explicaba el proceso, recordó una canción de Giménez Agüero y la definición salió casi naturalmente. Y es que, para el escritor y dibujante, “esa canción es una historia, es una película”. Para él, las composiciones ofrecen personajes, paisajes y escenas que pueden convertirse en imágenes, pero también contienen elementos que cualquier santacruceño reconoce inmediatamente.

Fue entonces cuando apareció una de las frases que provocó risas y asentimientos entre quienes participaban de la charla. “No hace falta decir que somos de Santa Cruz, no hace falta porque se nota”, dijo Giménez. Y enseguida agregó: “Vos te querés hacer que no, pero se te nota”.

Detrás del humor había algo que atravesó buena parte del encuentro. ¿Qué cosas hacen que una canción, un poema, una imagen o una historia sean reconocibles como propias? ¿Y qué hacemos con ellas para que no queden olvidadas cuando pasan los años?


Lo que se guarda cuando se comparte

Santacruceños del Viento se define como una comunidad independiente y horizontal de artistas que comparten el interés por la música de raíz folklórica patagónica. Entre sus impulsores están Eduardo Guajardo, Juane Braccalenti y Martín Leoz, quienes comenzaron a darle forma a una propuesta que busca recuperar composiciones, difundir el trabajo de los autores santacruceños y generar nuevas producciones que también formen parte de ese patrimonio cultural.

Una de sus herramientas es el Repositorio Musical, un espacio digital de acceso gratuito donde reúnen canciones de distintas épocas, acompañadas por sus letras, partituras, acordes y audios. El material está pensado tanto para músicos como para docentes, estudiantes o cualquier persona que quiera conocer e interpretar esas obras. A eso se suman las actividades educativas, los encuentros musicales y proyectos como Canciones con Historieta, que permiten acercar ese repertorio a públicos diferentes.


Hay algo de ese trabajo que recuerda a quienes, mucho antes de que existieran las herramientas digitales, recorrían pueblos y campos recuperando canciones, poemas e historias para evitar que se perdieran. Hoy las posibilidades son otras. Una composición puede escucharse desde cualquier lugar, una partitura puede descargarse gratuitamente y una historieta creada en Santa Cruz, puede llegar a alguien que nunca estuvo en la Patagonia. Sin embargo, sigue haciendo falta lo mismo que entonces, personas dispuestas a buscar esas historias, compartirlas y dedicar tiempo a mantenerlas vivas.

En definitiva, se trata de cuidar el acervo cultural, ese conjunto de saberes, historias, costumbres, música y palabras que una comunidad recibe de quienes estuvieron antes y transmite a quienes vienen después. Y quizás una de las cosas más interesantes de Santacruceños del Viento sea precisamente esa intención de que las canciones no queden guardadas como recuerdos de otra época, sino que sigan encontrando nuevas voces y nuevas formas de ser contadas.

Daniella Mancilla Provoste


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