Mientras Palermo Aike concentra buena parte de las expectativas en el sur provincial, la formación D-129 empieza a aparecer con más fuerza en el mapa petrolero santacruceño. Claudio Vidal confirmó que existen dos proyectos en discusión para perforar pozos no convencionales en zona norte y aseguró que la producción logró frenar su caída.
Durante mucho tiempo, hablar del futuro no convencional de Santa Cruz fue hablar casi inevitablemente de Palermo Aike. Pero debajo de otra parte de la provincia también hay una formación que empieza a despertar interés.
Se trata de la D-129, una roca generadora que se extiende bajo la Cuenca del Golfo San Jorge y cuyo potencial ya comenzó a ser explorado tanto en Santa Cruz como en Chubut.
Esta semana, el gobernador Claudio Vidal confirmó que existen dos proyectos en discusión para buscar hidrocarburos no convencionales en la zona norte santacruceña.

“En zona norte hay dos proyectos que en este momento están en discusión para operar, para perforar algunos pozos no convencionales, y una cantidad importante de pozos convencionales para tratar de seguir incrementando la producción”, explicó.
La novedad aparece en momentos en que la actividad intenta revertir el declino de los yacimientos maduros de la provincia.
Según Vidal, los últimos datos muestran una primera señal positiva: “Han levantado la producción, por lo menos frenaron el declive, que eso es sumamente importante”.
El invierno, sin embargo, complicó esa recuperación. “El invierno durísimo dejó paralizados 100 pozos que hoy están en recuperación”, señaló.
D-129, una formación que empieza a ganar terreno
La formación D-129 no es nueva para la industria petrolera patagónica. Se encuentra en la Cuenca del Golfo San Jorge, compartida por Santa Cruz y Chubut, pero durante los últimos años comenzó a ser observada con otros ojos ante la posibilidad de desarrollar hidrocarburos no convencionales.
Del lado santacruceño ya hubo movimientos. CGC realizó fracturas en pozos ubicados en El Huemul y Cañadón Seco, mientras que Crown Point proyectó nuevas perforaciones sobre la formación durante 2026.
Del otro lado del límite provincial también hay señales. En Chubut, Pan American Energy comprobó presencia de shale gas en D-129 y puso en marcha un proyecto piloto no convencional en Cerro Dragón, con una inversión anunciada cercana a los 250 millones de dólares.
La confirmación de Vidal suma ahora otro dato: además de esas experiencias, hay dos proyectos bajo análisis específicamente para la zona norte de Santa Cruz.
Si esas iniciativas prosperan, podrían abrir una alternativa en una región cuya producción depende principalmente de campos convencionales maduros y donde buena parte del desafío consiste en sostener pozos que llevan décadas de explotación. Más al sur aparece el otro gran interrogante.
En Palermo Aike, YPF comprometió tres pozos exploratorios y una inversión estimada en unos 200 millones de dólares. El primero comenzaría a perforarse en noviembre y será parte de una etapa decisiva para conocer si el potencial geológico de la formación puede transformarse en producción comercial.
Santa Cruz empieza así a mirar el subsuelo en dos direcciones: Palermo Aike en el sur y D-129 en el norte.

Más actividad, pero también una discusión por el empleo
El escenario petrolero tiene, sin embargo, otra cara.
Mientras se habla de recuperar producción, sumar equipos y explorar nuevas formaciones, Vidal cuestionó con dureza a las operadoras que avanzan con medidas que afectan a los trabajadores.
Ante el último conflicto petrolero, contó que pidió la intervención de la Secretaría de Estado de Trabajo.
“Ayer me comuniqué con Javier Aravena, que es el secretario de Estado de Trabajo. Le solicité que inmediatamente aplique una conciliación obligatoria, retrotrayendo la medida que tomó la empresa”, explicó.
La decisión, sostuvo, permite que “los trabajadores puedan continuar trabajando” mientras se desarrolla la negociación.
Pero Vidal fue más allá del conflicto puntual y anticipó que buscará intervenir personalmente en las discusiones con las compañías.
“Estoy preparando una agenda sumamente importante para tomar posición directa en cada una de las empresas y yacimientos, de sur a norte”, afirmó.
Y agregó: “Veo que hay muchas empresas que piensan que pueden hacer lo que quieren y están completamente equivocadas”.
El planteo del gobernador parte de una contradicción que, según entiende, la provincia no debería aceptar: mientras existen mejores condiciones para sostener la actividad y se reclama que las compañías incrementen sus inversiones, aparecen conflictos por puestos de trabajo.
“Tenemos buen precio de barril. Hay una quita de regalías que significa que tienen que levantar más equipos. Lo están haciendo, pero me parece que hay una cuestión de abuso igual que vamos a meter un corte definitivo”, sostuvo.
El desafío que queda por delante, entonces, no pasa solamente por descubrir cuánto petróleo o gas puede esconder el subsuelo.
Santa Cruz necesita recuperar producción en sus campos maduros, comprobar si D-129 y Palermo Aike pueden abrir una nueva etapa para la industria y, al mismo tiempo, discutir bajo qué condiciones se producirá ese crecimiento.
“Son momentos difíciles, pero se está avanzando”, resumió Vidal.
Foto portada: Cerro Negro. Crédito, DEF online