Hace apenas unos años, el cuero de guanaco casi no tenía destino productivo. Hoy, una pareja que eligió radicarse en Comandante Luis Piedra Buena lo transforma en billeteras, cintos, materas y piezas de talabartería que llegaron a la Exposición Rural de Palermo como parte del stand de Santa Cruz.

Durante mucho tiempo, el cuero de guanaco fue un recurso con escaso aprovechamiento. Mientras la fibra comenzó a ganar espacio en distintos mercados, las pieles seguían siendo, en muchos casos, un material sin destino. Jorge Soguero y Angélica Gómez decidieron mirar ese escenario de otra manera.


Él nació en Jesús María, Córdoba. Ella es nacida y criada en El Calafate. Hace dos años y medio eligieron instalar su taller en Comandante Luis Piedra Buena con una idea clara: demostrar que el cuero de guanaco también podía convertirse en un producto de calidad y con identidad patagónica.

Después de capacitarse en técnicas de curtido vegetal, comenzaron a desarrollar un proceso basado en taninos naturales que les permite transformar las pieles en una materia prima sustentable, lista para convertirse en piezas de marroquinería y talabartería.

Del cuero al producto terminado

En el taller de El Indio Cueros del Sur elaboran billeteras, cintos, materas, rastras y distintos artículos de cuero de guanaco y oveja. También incorporaron una línea de peletería, ampliando una producción que combina técnicas tradicionales con diseño artesanal.

“Somos de los pocos emprendimientos que realizan el curtido del cuero y, además, fabrican productos terminados en cuero de guanaco. Para nosotros es muy importante poder mostrar este trabajo en un evento como la Rural”, cuenta Angélica Gómez.

Ese trabajo llegó este año a la 138° Exposición Rural de Palermo, integrando el espacio institucional de Santa Cruz junto a otros productores y emprendedores de la provincia.

Una industria que todavía está naciendo

Para Gómez, el potencial del cuero de guanaco fue justamente lo que los llevó a regresar a Santa Cruz.

“Hace dos años y medio decidimos volver porque entendimos que había una oportunidad para desarrollar la industria del cuero de guanaco. Vimos que ese recurso todavía tenía un enorme potencial por desarrollar.”

La invitación para participar en Palermo llegó después de que las autoridades provinciales siguieran el crecimiento del emprendimiento en distintas ferias.

“Desde Producción conocían el trabajo que veníamos realizando y les interesó nuestra propuesta. Esa fue la puerta para estar hoy representando a Santa Cruz en Palermo.”

Hoy comercializan sus productos en distintos puntos del país a través de su tienda virtual y redes sociales. Pero el objetivo va más allá de vender piezas terminadas: buscan ampliar la producción de cuero curtido para abastecer a otros artesanos y fabricantes, impulsando una nueva cadena de valor basada en uno de los recursos más característicos de la Patagonia.

Así, lo que durante años fue considerado un descarte empieza a encontrar un nuevo destino: convertirse en un producto hecho en Santa Cruz, con identidad propia y cada vez mayor proyección nacional.

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